viernes, 20 de febrero de 2026

Una chica en la ventana

 Una chica en la ventana 

Relato basado en un cuadro de Dali

El cuadro muestra a una joven con un vaporoso vestido azul, asomada a una ventana 

Parece ser que la modelo fue la hermana del pintor.

Pero está historia o relato no va de la hermana de Dalí. Que Santa Gloria haya

Sí no de otra historia acaecida hace mucho tiempo 

Luisa, creo aunque no estoy muy segura de que ese fuese el nombre. Era una joven alegre, feliz a sus 16 años era una mujer responsable

En la fiesta del pueblo, en el baile había conocido a Ramón, y, poco a poco se habían enamorado. Cada día a las 8 en verano y a las 7 en invierno. Ramón la venia a buscar para dar un paseo por el pueblo. Al principio lo hacían acompañados de sus respectivos amigos y amigas. Hasta que llegó el día en que paseaban ellos solos

Ramón no llamaba a la puerta de la casita de Luisa, ni siquiera del portal 

Simplemente ella desde la ventana lo veía acercarse y bajaba a su encuentro 

Pero un día no vino, ni al otro, ni al siguiente…

Pero ella seguía en la ventana. Sus padres, toda su familia, sus amigas le decían que lo olvidará y saliera a divertirse. Sin embargo Luisa llegaba de la mercería donde trabajaba, y, cada tarde se ponía asomada en el alféizar. Esperando a Ramón

Sus amigas unas se casaron, otras entraron en Religión, alguna, falleció prematuramente otras no se casaron. Sus hermanos y primos lo mismo 

Ella rechazó conocer a otros chicos 

“Yo sé que Ramón va a venir, cuando pueda”

La gente decía que se había vuelto loca. Fue pasando el tiempo, la joven se hizo una mujer madura, está una mujer mayor y luego una anciana

Todos los que pasaban por los calle, la veían con su pelito blanco, como la pureza de su corazón asomada al alféizar. Invierno y verano, sus sobrinos intentaban disuadir la sobre todo en invierno

Un día la encontraron en el suelo de la casa a los pies de la ventana muerta con una sonrisa en los labios y una mirada de paz y alegría 

Ramón había venido a buscar la, y se había ido con él

Los tiempos de su juventud eran tiempos de pre guerra y Ramón había sido asesinado como otros muchos y su cuerpo echado en cualquier sitio

De hecho el cuerpo físico de Ramón nadie lo busco ni reclamó nunca, no tenía familia. Fuera criado en un orfanato 

El tiempo de esta existencia no tiene nada que ver con el tiempo del Más Allá, por eso al iniciar su viaje al Cielo, la vino a buscar. Antes no había podido y los dos jóvenes, entraron de la mano en La Jerusalén celeste.

Fin

martes, 10 de febrero de 2026

Aquel premio que no llego

 Aquel premio que no llegó

En los Almacenes Lopera, se anunciaba en grandes carteles, y, por los servicios de megafonía

Que por el simple hecho de cualquier compra, es más no tenían ni que comprar, sólo acercarse a una caja pedir un boleto, rellenarlo con sus datos y, recibirían en su domicilio, una caja con aceite de oliva

Doña Luisa iba conduciendo su carro hacia una de las cajas. Cuando se dió de frente, con Doña Erminis, que no había comprado nada, tras el saludo. Luisa le pidió que la acompañará hasta la caja. Allí después de pagar pidió el boleto

Como Erminia, no pedía el suyo. Le recordó que no era necesario ninguna compra, para pedir el boleto, y, lo mismo hizo la cajera 

Pero Erminia lo rechazó de pleno. Ella no creía en cuentos

Pasaron los días 

Tanto Luisa como Erminia eran además de amigas vecinas

Erminia vio llegar el camión de reparto de Lopera, y, llamar a la puerta de Luisa. Unos minutos más tarde, Luisa la llamó para mostrarle el excelente aceite. Erminia se alegró por Luisa, y, se dijo 

“ El mío llegará en unos días”

Pero como no llegaba fue a protestar. En Lopera hechas las averiguaciones oportunas, tras comprobar que Doña Erminia no había rellenado ningún boleto con sus datos. Con lo que había renunciado de forma implícita al regalo del aceite 

Como Erminia no estaba de acuerdo. Puso una denuncia

Y, la respuesta que recibió fue 

“ No, hay motivo para denuncia

1⁰ Los Almacenes Lopera no están obligados a regalar aceite a nadie 

2⁰ Doña Erminia pudo cubrir el boleto con sus datos, y, habría recibido el aceite, de regalo como todos los que lo hicieron, pero rechazó el boleto 

3⁰ Es verdad que no había comprado nada, pero ninguna compra se exigía

Se quedó sin recibir el aceite, porque le dió la gana.

Fin