viernes, 30 de enero de 2026

Respeto a la conciencia ajena

 Respeto a la conciencia ajena no imponer la moral. Relato 

Carmen durante la reunión de lectura y comprensión de La Biblia, le dijo a la mujer que dirigía el grupo

.-Estoy preocupada por una persona, una chica que quiere abortar, no sé como hacer para evitar lo, estoy pensando que decirle, espero que Dios me ilumine 

La monitora del grupo Raquel, le dijo 

Es que no tienes que decir le nada, es su Cuerpo y su vida 

.- No, es el cuerpo y la vida de su hijo, un ser inocente es un crimen, el mayor pecado que puede cometer una mujer.-

Esa es tu opinión pero esa mujer no piensa igual, ella lo ve de otra forma, para ella no es un crimen ni un pecado, y, hay que respetar la conciencia ajena. Yo al igual que tú consideró que el aborto es malo, pero ni a una hija le diría que no abortase que era un crimen, porque respeto la conciencia y el modo de pensar de cada cual

.-Nunca lo había pensado 


Terminó la reunión y el grupo se despidió. Y, por supuesto Carmen hizo lo que había pensado y con la ayuda de Dios, consiguió que una madre no se convirtiera en una asesina. 

Al día siguiente la llamó Raquel, quería que fuera con ella al banco y luego a tomar algo en una terraza.

Acepto 

Sentadas en la terraza saboreando las consumiciones, Raquel tenía su bolso con el dinero una importante cantidad en un banco, cuando de repente un joven lo toma y echa a correr

Raquel al darse cuenta grita, “ al ladrón, me acaba de robar”; luego mira a Carmen y, le pregunta, si no se dió cuenta 

Carmen con una sonrisa respondió 

“ Claro que me di cuenta y estuve a punto de sujetar lo, por el brazo. Menos mal que me acordé de tus sabias palabras ayer, “Tenemos que respetar la conciencia ajena, que otros piensen distinto”, yo, lo mismo que tú no robaría ni un palillo, pero quién soy yo para decirle al joven que te robó el bolso que eso está mal, que no debe hacerlo, está mal para mí que soy cristiana, pero si el joven que llevó tu bolso, considera que es “movimiento de capitales”, pues eso es su conciencia

Fin



jueves, 29 de enero de 2026

La vieja iglesia

 La vieja iglesia. Cuento


Samuel. Tomó el desayuno que a él, y a otros rescatados del mismo infierno les servían en el centro donde se recuperaban de las heridas en alma y cuerpo

Casi 3 años había estado recluido, en Auschwitz, torturado, golpeado, sometido experimentos que erizaban la piel, había visto morir en la cámara de gas, a su esposa Raquel y sus tres hijos, Jesús, Israel y María, a sus padres, sus hermanos y hermanas, amigos.

De otros como sus abuelos y tíos no sabía nada, fueran llevados a otros Campos de la muerte

Se miró los escuálidos brazos, pese a los kilos que estaba ganando gracias al cuidado que les proporcionaban aquellos gentiles, eran gentiles, goings pero parecían hijos de Abraham

Mientras miraba el número tatuado en su brazo 

Recordó que habían sido en su mayoría gentiles los que se habían enfrentado al demonio del Nazismo. No solo militares; en el campo se encontró con muchos cristianos, sacerdotes, pastores y familias enteras, muchos de los cuales perdieron su vida en la cámara de gas, o en los trabajos, torturas o experimentos

Y, estaban allí por defender, proteger y esconder judíos en sus casas, sus conventos sus iglesias.

Recordaba de su infancia y juventud la buena camaradería con sus amigos goings cristianos, el amor y respeto que había entre ellos 

A veces entraba en la iglesia católica, y aunque no entendía lo que pasaba porque no sabía latín, se quedaba con los ojos fijos en una especie de alacena de plata, ante la que ardía una lámpara de aceite. Estar allí lo llevaba de paz, sentía que era como debía ser estar en el Templo, que destruyeran los gentiles en el año 77, cuando fueran dispersados por toda la tierra. También en el Templo en el Santo de los Santos o Santísimo ardía el aceite día y noche en la Menorah de 7 brazos, y ante el Arca de la Alianza, hasta que la escondió Jeremías y nunca más se, supo donde la había guardado 

Los gentiles cristianos, le llamaban a aquella especie de “alacena”, el Santísimo, no sabía porque, sólo sabía que le daba paz, le acariciaba el alma, que lo que fuera estuviera allí tenía una vinculación con él, que les unían cosas muy importantes, grandes, como ser familia 

Sabía que lo que pensaba era una locura, en aquel sitio guardarían, sus dioses de oro y plata, o el tesoro de sus dioses

Que aunque él sintiera que era algo vivo,. eso era su imaginación 

Aquel día había decidido ir a pasear por el pueblo, sus piernas se lo permitían aunque tenía que andar despacio; quería ir solo 

Salió del centro, camino un buen rato, respirando el aire puro, viendo los destrozos de los bombardeos 

De pronto vio una iglesia católica, se veían en sus muros las huellas de la guerra, la puerta estaba medio destruida, faltaba una torre del campanario, pero no le importaba, necesitaba paz, e iba entrar. Una mujer mayor le dijo 

“ Él no está, claro que Él siempre está en todas partes”

No entendió de que hablaba, pensó que la anciana se estaría refiriendo al sacerdote. Le dió las gracias, y franqueó el umbral, no había ninguna luz encendida, pero el sol que entraba por los huecos y a través de los vitrales que se mantenían en pie

No había lámpara ninguna, y el armario, o “alacena”, estaba abierto, se veía lleno de telarañas.

No entendía nada, con todo sentó en un banco, pero no experimentó sensación de paz, al contrario notaba un vacío extraño, sentía un frío que no era por el tiempo, pues era junio 

No contó nada 

Pero en sus sucesivas salidas, encontró iglesias como las de su infancia,y, allí sentía lo mismo que en su infancia y juventud 

Mientras que cuando lo hacía en una iglesia vieja como la primera notaba, desasosiego y frío 

Un día decidió abordar al sacerdote del centro

D. Manuel era un hombre mayor, al principio se mostraba reacio, pero acabo cediendo y le hizo un rápido resumen de la Fe cristiana

“El hombre que está allí en el Sagrario, que se llama así es vuestro Mesías”

En las charlas que siguieron Samuel fue descubriendo el Evangelio

Creía en Jesús, pero era judío, no podía bautizarse dejar de ser judío y hacer se gentil 

D. Manuel le recordó que Jesús era judío, los católicos celebraban, su circuncisión el 1⁰ de enero, le hablo de Pablo de Tarso, orgulloso de su judaísmo y su cristianismo

Sí abrazaba el cristianismo, no dejaría de ser judío lo sería de un modo más perfecto, pues si los gentiles al ser bautizados eran incorporados a Jesús, y por él entraban a formar parte del Viejo Israel, como iba un judío que ya formaba parte del Viejo Israel, dejar de pertenecer

Samuel aceptó recibir instrucción, el Padre Manuel con otros sacerdotes y algunos religiosos, y una religiosa, le descubrieron el Nuevo Testamento, le dieron a conocer “ el símbolo de los Apóstoles”

Y, por fin llegó el día en que Samuel, apadrinado por un médico del centro, y una de las enfermeras, recibía el agua del bautismo. Y, entraba en la Plenitud de Israel, el Israel al que Dios sacó el Velo, para que pudiera reconocer a su Hijo.

Fin

lunes, 26 de enero de 2026

El perro, el pato y el gato

 El perro, el pato y el gato 

El perro era lo que en Galicia, llamamos “can de palleiro”, perro de pajar. Era un perro de pelaje marrón, pluriempleado, pastor, cuidador de las vacas, vigilante o portero; los humanos a los que sirve lo llaman “Naico”

El gato era un hermoso ejemplar de pelaje negro brillante, su odio era el de ratonero, y ser esposo o novio de las gatitas de la aldea. Los humanos de su propiedad lo llamaban, “Tocho”

El pato, era eso un pato, que andaba en el estanque con otros patos, y cuando salía a tierra andaba de paseo y jugaba con el perro quien también solía nadar en el estanque, mientras “Tocho”, los observaba, con su pancita al sol 

Los tres se querían mucho, el gato y el perro que comían juntos, iban juntos a buscar al pato.

Como sabéis los patos son monógamos, toman una pareja para toda la vida. Si muere cualquier miembro de la pareja el otro sigue “viudo o viuda”

A nuestro pato, le había muerto su chica pato, antes de que ningún patito naciera de su amor 

Naico, y Tocho. Decidieron que tenían que ayudar a su amigo, tenían que convencer a su amigo pato, de tomar otra esposa pato, para que nacieran bellos patitos

No, era fácil. Y, tuvieron que idear un plan, un día que iban los 3 de paseo, Naico sin avisar se tiró al estanque y asustó un poco a una pato, que saltó a tierra, entonces su corazón se cruzó con el corazón del patito viudo, que le dijo si quería ser “ su pata’, ella aceptó, Naico se disculpó por lo que había hecho, pero estaba contento del resultado

De pronto eran 4 amigos y pronto serían muchos más 

Fin

domingo, 25 de enero de 2026

Todo había cambiado

 Todo había cambiado 

Descendió del avión, a la salida del aeropuerto tomó un taxi, dió la dirección de un hotel. El taxista lo miró un momento después dijo

¿Mucho tiempo fuera, se lo pregunto porque ese hotel hace años que no existe?

Jaime, miró al taxista y, respondió. Pues me lleva usted a otro hotel. Porque no estará el que le he mencionado pero no han desaparecido los hoteles 

.- No, señor no han desaparecido pero los agruparon a todos en lo que llaman zona turística, que está justo en la dirección contraria, hemos de dar la vuelta

Jaime sintió miedo, miró o fingió mirar el reloj

.- Déjeme por favor en ese bar

 No dió más explicaciones no tenía porque. Entró en el bar, se sentía en una mesa, el café tenía gente pero no tanta que impidiera que lo atendieran con la premura a la que estaba acostumbrado 

Al fin se acercó un camarero 

.-Qué amigo nos vamos o venimos de viaje, qué te pongo 

Jaime lo fulminó con la mirada 

Buenos días. No soy su amigo, ahora haga el favor de traerme un café, y la guía de teléfonos sí es tan amable 

El camarero volvió con el café.

.- No tenemos guía no existen ya 

¿Cómo hago para buscar un hotel. ¿No sabrá usted de alguno que no esté en las afueras?

El camarero un joven de unos 30 años, respiro

.-Se de varios pero es posible no sean de la categoría del señor, porque los que seguramente le agradasen están en las afueras, en la llamada zona turística

Muchas gracias, voy llamar a unos familiares y le digo. Es usted muy amable 

Sacó su móvil, celular le decían en el país del que venía 

Una voz respondió del otro lado 

.- Miré o escuché no me interesa lo que me va decir 

Prima Rosa. Soy el primo Jaime, acabo de llegar, me gustaría saludaros, daros un abrazo y quedarme unos días con vosotros, hasta que me instale 

.-Con nosotros imposible no tenemos sitio, puedes venir a comer algo hoy si quieres antes de las 2, porque trabajamos todos 

Gracias Rosa en un ratito estoy ahí 

Pago la cuenta, tomó un taxi y dió la dirección de la casa de su prima, la calle que había sido la suya, tanto tiempo. Se veía distinta, ya no estaban los viejos ultramarinos, había bares y pequeñas tiendas. Creyó ver un antiguo amigo, decidió probar suerte y lo llamo 

Vicente, Vicente 

El hombre se volvió

¿Me llamaba, de que me conoce?

Vicente, soy Jaime 

Pues que lo sea por muchos años. Pero no tengo el gusto de conocer lo

Jaime entendió que su antiguo amigo, le estaba diciendo que se olvidará del

Llamó en el portal de su prima, cuando se fue aún tenían aldaba su prima era muy joven 

Tomó el ascensor y subió hasta el 4⁰. Llamó al timbre 

Abrió la puerta una mujer de unos 70 años tenía el pelo blanco. Le recordó a la abuela Suevia

Pasa dijo la mujer dándole, un frío beso en la mejilla

Lo condujo a un salón

.-Ponte cómodo. Qué te apetece pizza, empanada, huevos… Lo que quieras menos un cocido o una fabada 

Yo como lo que comáis vosotros 

Es que nosotros comemos cualquier cosa, mi compañero Vicente, aunque esposo ante Dios da clases gratis en el centro social y en la parroquia, suele comer o bien en la cafetería del centro o con el párroco un cura joven. A veces no le da tiempo y pica cualquier cosa en el salón, yo pues algo parecido. Pero hablame de ti; se ve que té fue bien 

Jaime. Sonrió o fingió hacer lo 

No puedo quejarme. Tengo varias empresas, soy socio importante de algunas más, mis cuentas bancarias nunca están en números rojos. Y vuelvo a la patria 

Jaime no dijo, porque desde su “Encuentro”, no contaba ni a su propia mano derecha el bien que hacía 

.- Me alegro de que te haya ido tan bien, aunque me pregunte y te pregunto ahora. ¿Duermes bien Jaime, la conciencia te deja dormir, tus crímenes te dejan dormir, aunque no fueran tus manos, tus denuncias de amigos, de familiares de conocidos, esperando medrar. Luego cuando los tuyos cayeron temiste el castigo, y escapaste, muchos lo supimos, pero no te denunciamos, porque éramos mejores que tú 

Para ser mejor que yo, poco hace falta. De lo que recuerdas ha pasado mucho tiempo, yo habría deseado que no hubiera sucedido pero Dios me cambió soy otro y los viajes en el tiempo no existen 

.- Jaime lo que tú hiciste…

Rosa, déjame hacer una llamada, quiero ver cuando hay vuelo a Madrid

.- Tienes uno a las 4, otro a las 6. Lo sé porque mi nieto Pedro trabaja en el aeropuerto y su hermana Rosa anda de Madrid a Barcelona constantemente 

Jaime se levantó 

Pues me voy picare algo en el aeropuerto y tomaré el avión hacia Madrid. Adiós Rosa 

Ya sentado en el avión que lo llevaba a la capital de España, no pudo reprimir una lágrima, volvería a la que había sido su patria, la que era su patria su mujer Sofía, se alegraría a ella no le gustaba eso de mudarse a otro país y dejar a los hijos y los nietos 

A él sí le hubiera gustado quedarse en su tierra, pero ya no lo era, todo había cambiado. Y, no pensaba en lo material. Cuando él se fue su familia sus amigos…todos excepto él eran cristianos por eso los denunciaba, ahora pese a las obras sociales que hicieran no lo eran, porque un cristiano, acoge, perdona, ama

¿Pero quién soy yo para juzgar los?. Sólo Jesús sabe que habría hecho yo en su lugar. Confiaré en el Señor, sí tuvo y tiene piedad de mi la tendrá de ellos 

Bajo del avión, estaría dos días en Madrid y volvería a su casa

Fin

lunes, 24 de noviembre de 2025

La bruja buena

 La bruja buena

El pequeño Gabriel mostró a su abuela la figurita de una mujer, se la había dado una señora en la calle para que lo cuidará, le diera suerte. Le había dicho que era una bruja buena, no la señora la figurita que le pidiera lo que quisiera.

La abuela de Gabriel le regañó, por haber desobedecido, el niño sabía que no debía irse ni aceptar nada de desconocidos

Después sentando al pequeño en sus rodillas y santiguándose le dijo muy sería

,- No hay brujas buenas, las brujas y brujos son servidores y amigos del Malísimo. Sí, es posible que a personas a las que quiera ganar para el Infierno, les conceda cosas que puedan parecer buenas pero no lo son

Nosotros pedimos a Dios y a La Virgen. Sabemos que Dios nos quiere, y, sí no, nos da lo que pedimos es que no era bueno.

Mira vamos a hacer una cosa. La abuela tomó un pañuelo nuevo, hecho en el agua bendita, se mojo las manos con el agua Santa. Después tomó la figurita, que pese a no medir más de 9 cm, y pesar menos de 30 gm. De pronto parecía que pesará quintales.

Doña Celia la abuela de Gabriel, consiguió envolver la figurita y atarla con cintas benditas, y, rezó a Dios con la oración que Jesús nos enseñó y a La Virgen con el Ave María

Después tomó al niño de la mano y le dijo

.- Vamos a la iglesia y después a tomarnos un chocolate, mañana la figurita será solo una muñequita con la que podrás jugar

Pero al volver a casa, parecía que una horda salvaje hubiera entrado en la casa, el pañuelo donde estaba envuelta la figurita tenía manchas de sangre oscura y apestaba a huevos podridos

Doña Celia comprendió que el Mal se resistía.

Así que tomó el teléfono y llamó al Padre Víctor

El sacerdote se presentó enseguida en la casa

Al ver la situación y oler el pestazo no tuvo duda. Y, haciendo en unión con Jesús usó de su poder sacerdotal, mando al demonio al Infierno

Unos alaridos horribles llenaron la casa, el pañuelo que contenía la efigie se contorsionaba como si estuviera vivo. Al final solo quedó el pañuelo limpio y con olor a rosas. La figurita había desaparecido en su lugar, había un polvillo que al trazar el sacerdote la señal de la Cruz sobre el mismo se había volatizado

Una vez más El Mal había sido vencido.

Fin



jueves, 9 de octubre de 2025

El brazalete de La Virgen de La Ensenada

 El brazalete de La Virgen de la Ensenada 

En el pueblo de “La Ermita”, se veneraba desde tiempos muy lejanos, una imagen de La Virgen María, bajo la advocación de “La Virgen de La Ensenada”, nadie sabía el porque de aquella advocación puesto que el pueblo sólo tenía un pequeño arroyo, sea como fuere, el 6 de septiembre era su fiesta con Misa solemne y procesión

La Ermita no era una aldea como tal sino un pueblo pequeño en el que más o menos todos se echaban una mano 

Bueno todos no, siempre hay quien de la nota

El párroco de la única iglesia de La Ermita, “La venerable iglesia de Nuestra Señora de La Ensenada”, era un hombre mayor muy querido, preocupado siempre de los que lo necesitaban, fuera cual fuese la necesidad, cuando no podía sólo no dudaba en pedir ayuda 

Una de las familias del pueblo, pasaba un momento difícil, era un matrimonio con cinco pequeños, el marido había estado enfermo muchos años, la esposa hacía limpiezas por las casas

La verdad es que el esposo donde estuvo fue en la cárcel, porque en aquella época en aquel país, estaba prohibido decir lo que se pensaba. Cuando los que por una miseria daban trabajo como limpiadora a la esposa supieron la verdad, prescindieron de sus servicios, por suerte el resto del pueblo y el párroco Don Elías, le ayudaron a salir adelante

Y por fin el marido un día fue puesto en libertad, la empresa en la que trabajaba no lo readmitió así que tenía que conformarse con pequeñas chapuzas 

Naturalmente no habían pagado el alquiler de su casa todos los meses

El casero vivía en la capital del país y no precisaba el dinero, aunque lógicamente tenía derecho a cobrar, y no era él sólo estaban las compañías del gas de alumbrado y la seguridad en las calles 

Don Remigio el casero se presentó un día, exigiendo cobrar o se iban a la calle, a él no le importaba que hubiese estado en la cárcel, o enfermó pero si no pagaban dejaban la casa, los del gas de alumbrado amenazaban con cortar el suministro 

Don Elías no sabía cómo ayudar 

Hasta que vio entrar en su despacho a Doña Aurora

-. Buenos días Don Elías, vengo hablar con usted 

Buenos días Doña Aurora, pasé usted y diga me

-. Verá estoy muy agradecida a La Virgen de La Ensenada y quiero demostrarle mi gratitud 

Pues usted dirá en que puedo yo serle útil 

-. Verá quiero donar a Nuestra Señora este brazalete que me regaló mi difunto esposo el Conde del compromiso el día de nuestra boda, aquí está como puede ver consta de cinco cuerpos alternando oro y platino, en el centro un diamante, las siete piedras que cuelgan son dos esmeraldas, dos zafiros y dos brillantes. Aquí tiene el certificado de autenticidad. Tiene mucho valor pero todo es poco para la Madre de Dios.

Claro que sí, pero no te parece hija, disculpe no le parece que La Madre de Dios, lo agradecería más empleado en ayudar a sus hijos, como por ejemplo la familia de César y Julia, imagino que ya sabrá el problema que tienen

-. Lo sé y no es asunto mío, mi brazalete es para la virgen de la Ensenada, quiero que lo luzca en su fiesta. Buenos días 

Don Elías guardó el brazalete en una pequeña caja fuerte, y fue hablar con Jesús 

Es decir fue al Sagrario 

“Jesús tú sabes lo que detesto las imágenes enjoyadas si son el Evangelio de los pobres, tú madre era una campesina judía pobre. Bien estás de acuerdo. El brazalete de Aurora, solucionaría no sólo él problema de la familia de César sí no de otras más puesta en la imagen de tu madre, pues no va arreglar nada, así que he pensado

Primero tú Señor estás como Dios y como hombre pues eres el Redentor por encima y por delante de tu madre, y tú nos dices que lo hecho a los demás es hecho a Tí

Pues bien Jesús el brazalete que Aurora me ha dado para tu Santísima Madre, va servir para solucionar los problemas que tienes en los pobres del pueblo, voy a venderlo en la capital y haré bueno mandaré hacer una réplica de metal, y cristal, sé que estás de acuerdo, también tú madre, que lo es también de todos nosotros

Si estoy equivocado pues impide mi viaje a la capital

Gracias Señor, cuento con tu bendición.”

Dos días más tarde, Don Elías dejó al frente de su parroquia a un joven sacerdote que no tenía aún destino.

Y se fue a cumplir su plan, con lo obtenido por la venta, pago las deudas de César y otras familias, montó un pequeño colmado para la familia de César, aunque para todo el mundo serían dependientes, compró una pequeña casa con huerta y animales para la hija mayor de César que se iba a casar y pronto tendría un bebé, naturalmente en el pueblo, tendrían que pensar que era todo alquilado.

Y, aún sobró dinero para problemas y necesidades que pudieran venir a los pobres y que vendrían

Y, llegó el 6 de septiembre, a la imagen le fue puesto el brazalete donado por Doña Aurora, naturalmente se habló en el sermón de su gratitud y generosidad 

Como la réplica la imitación era perfecta todos los admiraban, y Aurora no paraba de alabarlo, para que a su vez la alabasen a ella

Pero de pronto empezó a llover, y la lluvia deshizo el disfraz del brazalete aquello era aluminio y bronce pintado y unos vidrios

Nadie entendía nada

La imagen fue retirada y la procesión suspendida

Qué ha pasado. Decía la gente 

-. Yo sé lo que pasó, y mañana voy hablar con el cura, y con alguien más 

Pero aquella noche mientras dormía su habitación se iluminó, y Aurora vio ante ella a La Virgen

-. Madre, Señora yo no soy culpable, pero te pido perdón, y te prometo que te haré justicia 

“ Callate, es mi Hijo Jesús quien juzga y perdona y ha dado a otros hombres ese mismo poder, yo soy la que ruega por los pecadores, tú entre ellos. Para que quiero yo una joya en una imagen mía, es como si vistieras o dieras de comer a una fotografía o una estatua, Aurora sabes que para una madre lo primero son los hijos

Yo soy madre de Jesús el Hijo de Dios, y de todos los hombres y mujeres que mi Hijo ha redimido, por eso como ibas alegrarme dando me una joya que no precisó mientras veo a hijitos míos sufriendo en su pobreza, cuando la joya que me donaste para mostrar y presumir ante todos de tu devoción y generosidad. Aliviaría tantas miserias, la ayuda a mis hijitos es la joya que quiero. Además en los pobres está Jesús, y mi Hijo es primero que yo. Por eso Elías hizo lo correcto, como sacerdote actúa en Nombre de mi Hijo. Y, mi Jesús es el Todopoderoso. Mañana irás a hablar con Elías y sabrás que hacer. Se buena Aurora, pido a Jesús que te bendiga”

Aurora estaba de rodillas, trató de levantarse, y, entonces se despertó había sido un sueño, estaba en la cama, no había tenido ninguna aparición, pero sí había recibido un Mensaje

A la mañana siguiente fue hablar con Don Elías, le contó el sueño, le dijo había hecho muy bien, que ella había pecado de orgullo y falta de amor al prójimo, le pidió la oyese en confesión, y le pidió permiso para hablar a la gente, antes de la salida de la procesión. En la que le rogaba la imagen llevase el brazalete 

Don Elías aceptó 

Y cuando sacaban la imagen. Aurora pidió permiso para hablar 

-. Amigos ayer Dios hizo un milagro para castigar mi soberbia, convirtió el brazalete de oro y platino y piedras preciosas, en lo que veis, yo quería que se alabará mi generosidad y olvidaba que a Dios le damos, lo que Él nos da cuando ayudamos al pobre. La Virgen no quiere joyas en sus imágenes… por eso he pedido a Don Elías que la imagen de La Virgen de la Ensenada salga con el brazalete así, para vergüenza mía y castigo de mi soberbia.

Todos callaron empezó el desfile sacro

Se detuvo la imagen varias veces para que las gentes cantasen la Salve, El Ave María, y otras plegarias a La Madre Virgen del Redentor 

De pronto una mujer dijo, “Miren el brazalete”

Y otros respondieron. “Si es verdad no debían de sacar la imagen de La Virgen con esas latas”

La mujer que había hablado primero, volvió a hacer lo 

“ De qué latas hablan, miren como reluce es la joya más hermosa”

Y, sí, allí estaba el original. Qué había pasado pues que el comprador, había acudido al pueblo, había visto lo que pasaba y se lo había dado al cura, para que lo pusiera a la imagen, también le había regalado réplicas buenas por si en algún momento tenía que venderlo 

La imagen había salido llevándolo, pero como todos pensaban que iba con el brazalete de bronce y aluminio y cristalitos nadie miraba, hasta que en una de las paradas, mientras la gente entonaba La Salve, una mujer se había fijado.

Al día siguiente todos hablaban de milagro. Don Elías no dijo nada, salvo a Aurora, para que no le diera otro ataque de orgullo, a la imagen le puso uno de los brazaletes falsos

El bueno lo guardo para cuando fuera preciso.

Jesús nos dirá 

“Ven, porque tuve hambre, me diste de comer, no tenía casa…”

Pero según el Evangelio y los Padres de la Iglesia, no, nos dirá. ‘Ven, porque tenía hambre…,y, en vez de saciar mi hambre…pusiste joyas en una imagen.

Fin.



viernes, 3 de octubre de 2025

El bueno de Don Blas

 

El bueno de D. Blas. 

Don Blas era el hijo de D. Felix, eran los propietarios y vendedores junto con unos pocos empleados de un “ ultramarinos”, los ultramarinos también llamados tiendas coloniales y que recibían ese nombre porque habían surgido sustituyendo y a la par conviviendo a los colmados en la época colonial, y como vendían productos que procedían de allende los mares se llamaban ultramarinos 

El de Félix y Blas

No era muy grande, aunque a mí me parecía enorme, con su largo mostrador, sus altos estantes en donde estaban aquellas cajas de latón enorme con galletas, que se vendían a granel, entonces casi todo por no decir todo se vendía a granel, el aceite incluido 

A mí me encantaba ir por mis 6 galletas cuadradas, mi chocolatina de la vaca o la campana del elGorriaga, la llamaba de la vaca, porque tenía una vaquita pintada, era mi favorita 

A veces me compraban media tableta de chocolate, que duraba varios días 

D. Blas y Don Félix atendían con vestidos con una bata, sobre su ropa de calle, que se llama guardapolvo

Las familias compraban las cosas para casa que necesitaban y las llevaban en capazos o bolsas de papel, el plástico no existía 

Pero también se hacían pedidos, que tanto D. Blas como Son Félix o uno de sus empleados llevaban las casas 

A veces las familias pagaban a fin de mes o de semana.

El importe era anotado en una libreta de la que la familia tenía su copia 

Sí alguien alguna vez no podía pagar toda la deuda, jamás era avergonzado, ni se le negaba lo que iba comprar

E incluso hubo familias a las que un revés de fortuna dejaba sin nada, y de pronto su deuda se mermaba o desaparecía

Me contaron el caso de una familia que tenía una pequeña deuda por motivos políticos y hubieron de marcharse del país, al cabo de unos años volvieron a España en EEUU les había ido bien y lo primero que hicieron fue ir a pagar sus deudas, habían pasado más de 20 años

Cuando llegaron al ultramarinos de Félix Blas, los recibió como si hubieran estado allí la tarde anterior

Tras los saludos y charlar un poco, le dijeron que deseaban saldar la deuda. D. Blas les dijo que lo olvidarán a saber dónde estaría el cuadernito, una de las personas en concreto la madre, sacó un cuaderno viejo de su bolso, yo tengo el nuestro

“Aquí está 225,56 ptas”

Ahora no tengo aquí el dinero y los bancos ya están cerrados, mañana a primera hora nos tienen aquí 

Entonces D. Félix se fijo en una moneda de dos cuentas pesetas y otras de cinco pesetas de las que entonces llamaban duros

“Miré Doña Julia aquí creo que tiene y le sobra 

No, D. Félix el tiempo ha pasado, y la cuenta ha crecido, yo le voy abonar lo que hoy pagaría por lo que figura aquí, 30700 ptas

No, señora dijo D. Blas usted debe 225,56 ptas, y eso es lo que le cobraremos si se empeña, nada más. Si nos hubiera pagado entonces, y hubiésemos guardado el dinero en el cajón, seguiría siendo la misma cantidad

Y Doña Julia pago su pequeña y gran deuda 

Con los niños siempre tenían un detalle unos sugus, una onza de chocolate, unos caramelos tofes, unas galletas. Y, siempre con una sonrisa

Que distinto de los supermercados de ahora, donde nadie conoce a nadie 

Hace tiempo que tanto. D. Félix cómo D. Blas partieron de este mundo

“Que Dios les tenga en el Paraíso”

Por qué se lo merecen, no porque lo mereció Jesús para ellos y su vida fue un “ Si” a Jesús al que servían en sus clientes.

Descansen en paz.

Fin