viernes, 30 de enero de 2026

Respeto a la conciencia ajena

 Respeto a la conciencia ajena no imponer la moral. Relato 

Carmen durante la reunión de lectura y comprensión de La Biblia, le dijo a la mujer que dirigía el grupo

.-Estoy preocupada por una persona, una chica que quiere abortar, no sé como hacer para evitar lo, estoy pensando que decirle, espero que Dios me ilumine 

La monitora del grupo Raquel, le dijo 

Es que no tienes que decir le nada, es su Cuerpo y su vida 

.- No, es el cuerpo y la vida de su hijo, un ser inocente es un crimen, el mayor pecado que puede cometer una mujer.-

Esa es tu opinión pero esa mujer no piensa igual, ella lo ve de otra forma, para ella no es un crimen ni un pecado, y, hay que respetar la conciencia ajena. Yo al igual que tú consideró que el aborto es malo, pero ni a una hija le diría que no abortase que era un crimen, porque respeto la conciencia y el modo de pensar de cada cual

.-Nunca lo había pensado 


Terminó la reunión y el grupo se despidió. Y, por supuesto Carmen hizo lo que había pensado y con la ayuda de Dios, consiguió que una madre no se convirtiera en una asesina. 

Al día siguiente la llamó Raquel, quería que fuera con ella al banco y luego a tomar algo en una terraza.

Acepto 

Sentadas en la terraza saboreando las consumiciones, Raquel tenía su bolso con el dinero una importante cantidad en un banco, cuando de repente un joven lo toma y echa a correr

Raquel al darse cuenta grita, “ al ladrón, me acaba de robar”; luego mira a Carmen y, le pregunta, si no se dió cuenta 

Carmen con una sonrisa respondió 

“ Claro que me di cuenta y estuve a punto de sujetar lo, por el brazo. Menos mal que me acordé de tus sabias palabras ayer, “Tenemos que respetar la conciencia ajena, que otros piensen distinto”, yo, lo mismo que tú no robaría ni un palillo, pero quién soy yo para decirle al joven que te robó el bolso que eso está mal, que no debe hacerlo, está mal para mí que soy cristiana, pero si el joven que llevó tu bolso, considera que es “movimiento de capitales”, pues eso es su conciencia

Fin



jueves, 29 de enero de 2026

La vieja iglesia

 La vieja iglesia. Cuento


Samuel. Tomó el desayuno que a él, y a otros rescatados del mismo infierno les servían en el centro donde se recuperaban de las heridas en alma y cuerpo

Casi 3 años había estado recluido, en Auschwitz, torturado, golpeado, sometido experimentos que erizaban la piel, había visto morir en la cámara de gas, a su esposa Raquel y sus tres hijos, Jesús, Israel y María, a sus padres, sus hermanos y hermanas, amigos.

De otros como sus abuelos y tíos no sabía nada, fueran llevados a otros Campos de la muerte

Se miró los escuálidos brazos, pese a los kilos que estaba ganando gracias al cuidado que les proporcionaban aquellos gentiles, eran gentiles, goings pero parecían hijos de Abraham

Mientras miraba el número tatuado en su brazo 

Recordó que habían sido en su mayoría gentiles los que se habían enfrentado al demonio del Nazismo. No solo militares; en el campo se encontró con muchos cristianos, sacerdotes, pastores y familias enteras, muchos de los cuales perdieron su vida en la cámara de gas, o en los trabajos, torturas o experimentos

Y, estaban allí por defender, proteger y esconder judíos en sus casas, sus conventos sus iglesias.

Recordaba de su infancia y juventud la buena camaradería con sus amigos goings cristianos, el amor y respeto que había entre ellos 

A veces entraba en la iglesia católica, y aunque no entendía lo que pasaba porque no sabía latín, se quedaba con los ojos fijos en una especie de alacena de plata, ante la que ardía una lámpara de aceite. Estar allí lo llevaba de paz, sentía que era como debía ser estar en el Templo, que destruyeran los gentiles en el año 77, cuando fueran dispersados por toda la tierra. También en el Templo en el Santo de los Santos o Santísimo ardía el aceite día y noche en la Menorah de 7 brazos, y ante el Arca de la Alianza, hasta que la escondió Jeremías y nunca más se, supo donde la había guardado 

Los gentiles cristianos, le llamaban a aquella especie de “alacena”, el Santísimo, no sabía porque, sólo sabía que le daba paz, le acariciaba el alma, que lo que fuera estuviera allí tenía una vinculación con él, que les unían cosas muy importantes, grandes, como ser familia 

Sabía que lo que pensaba era una locura, en aquel sitio guardarían, sus dioses de oro y plata, o el tesoro de sus dioses

Que aunque él sintiera que era algo vivo,. eso era su imaginación 

Aquel día había decidido ir a pasear por el pueblo, sus piernas se lo permitían aunque tenía que andar despacio; quería ir solo 

Salió del centro, camino un buen rato, respirando el aire puro, viendo los destrozos de los bombardeos 

De pronto vio una iglesia católica, se veían en sus muros las huellas de la guerra, la puerta estaba medio destruida, faltaba una torre del campanario, pero no le importaba, necesitaba paz, e iba entrar. Una mujer mayor le dijo 

“ Él no está, claro que Él siempre está en todas partes”

No entendió de que hablaba, pensó que la anciana se estaría refiriendo al sacerdote. Le dió las gracias, y franqueó el umbral, no había ninguna luz encendida, pero el sol que entraba por los huecos y a través de los vitrales que se mantenían en pie

No había lámpara ninguna, y el armario, o “alacena”, estaba abierto, se veía lleno de telarañas.

No entendía nada, con todo sentó en un banco, pero no experimentó sensación de paz, al contrario notaba un vacío extraño, sentía un frío que no era por el tiempo, pues era junio 

No contó nada 

Pero en sus sucesivas salidas, encontró iglesias como las de su infancia,y, allí sentía lo mismo que en su infancia y juventud 

Mientras que cuando lo hacía en una iglesia vieja como la primera notaba, desasosiego y frío 

Un día decidió abordar al sacerdote del centro

D. Manuel era un hombre mayor, al principio se mostraba reacio, pero acabo cediendo y le hizo un rápido resumen de la Fe cristiana

“El hombre que está allí en el Sagrario, que se llama así es vuestro Mesías”

En las charlas que siguieron Samuel fue descubriendo el Evangelio

Creía en Jesús, pero era judío, no podía bautizarse dejar de ser judío y hacer se gentil 

D. Manuel le recordó que Jesús era judío, los católicos celebraban, su circuncisión el 1⁰ de enero, le hablo de Pablo de Tarso, orgulloso de su judaísmo y su cristianismo

Sí abrazaba el cristianismo, no dejaría de ser judío lo sería de un modo más perfecto, pues si los gentiles al ser bautizados eran incorporados a Jesús, y por él entraban a formar parte del Viejo Israel, como iba un judío que ya formaba parte del Viejo Israel, dejar de pertenecer

Samuel aceptó recibir instrucción, el Padre Manuel con otros sacerdotes y algunos religiosos, y una religiosa, le descubrieron el Nuevo Testamento, le dieron a conocer “ el símbolo de los Apóstoles”

Y, por fin llegó el día en que Samuel, apadrinado por un médico del centro, y una de las enfermeras, recibía el agua del bautismo. Y, entraba en la Plenitud de Israel, el Israel al que Dios sacó el Velo, para que pudiera reconocer a su Hijo.

Fin

lunes, 26 de enero de 2026

El perro, el pato y el gato

 El perro, el pato y el gato 

El perro era lo que en Galicia, llamamos “can de palleiro”, perro de pajar. Era un perro de pelaje marrón, pluriempleado, pastor, cuidador de las vacas, vigilante o portero; los humanos a los que sirve lo llaman “Naico”

El gato era un hermoso ejemplar de pelaje negro brillante, su odio era el de ratonero, y ser esposo o novio de las gatitas de la aldea. Los humanos de su propiedad lo llamaban, “Tocho”

El pato, era eso un pato, que andaba en el estanque con otros patos, y cuando salía a tierra andaba de paseo y jugaba con el perro quien también solía nadar en el estanque, mientras “Tocho”, los observaba, con su pancita al sol 

Los tres se querían mucho, el gato y el perro que comían juntos, iban juntos a buscar al pato.

Como sabéis los patos son monógamos, toman una pareja para toda la vida. Si muere cualquier miembro de la pareja el otro sigue “viudo o viuda”

A nuestro pato, le había muerto su chica pato, antes de que ningún patito naciera de su amor 

Naico, y Tocho. Decidieron que tenían que ayudar a su amigo, tenían que convencer a su amigo pato, de tomar otra esposa pato, para que nacieran bellos patitos

No, era fácil. Y, tuvieron que idear un plan, un día que iban los 3 de paseo, Naico sin avisar se tiró al estanque y asustó un poco a una pato, que saltó a tierra, entonces su corazón se cruzó con el corazón del patito viudo, que le dijo si quería ser “ su pata’, ella aceptó, Naico se disculpó por lo que había hecho, pero estaba contento del resultado

De pronto eran 4 amigos y pronto serían muchos más 

Fin

domingo, 25 de enero de 2026

Todo había cambiado

 Todo había cambiado 

Descendió del avión, a la salida del aeropuerto tomó un taxi, dió la dirección de un hotel. El taxista lo miró un momento después dijo

¿Mucho tiempo fuera, se lo pregunto porque ese hotel hace años que no existe?

Jaime, miró al taxista y, respondió. Pues me lleva usted a otro hotel. Porque no estará el que le he mencionado pero no han desaparecido los hoteles 

.- No, señor no han desaparecido pero los agruparon a todos en lo que llaman zona turística, que está justo en la dirección contraria, hemos de dar la vuelta

Jaime sintió miedo, miró o fingió mirar el reloj

.- Déjeme por favor en ese bar

 No dió más explicaciones no tenía porque. Entró en el bar, se sentía en una mesa, el café tenía gente pero no tanta que impidiera que lo atendieran con la premura a la que estaba acostumbrado 

Al fin se acercó un camarero 

.-Qué amigo nos vamos o venimos de viaje, qué te pongo 

Jaime lo fulminó con la mirada 

Buenos días. No soy su amigo, ahora haga el favor de traerme un café, y la guía de teléfonos sí es tan amable 

El camarero volvió con el café.

.- No tenemos guía no existen ya 

¿Cómo hago para buscar un hotel. ¿No sabrá usted de alguno que no esté en las afueras?

El camarero un joven de unos 30 años, respiro

.-Se de varios pero es posible no sean de la categoría del señor, porque los que seguramente le agradasen están en las afueras, en la llamada zona turística

Muchas gracias, voy llamar a unos familiares y le digo. Es usted muy amable 

Sacó su móvil, celular le decían en el país del que venía 

Una voz respondió del otro lado 

.- Miré o escuché no me interesa lo que me va decir 

Prima Rosa. Soy el primo Jaime, acabo de llegar, me gustaría saludaros, daros un abrazo y quedarme unos días con vosotros, hasta que me instale 

.-Con nosotros imposible no tenemos sitio, puedes venir a comer algo hoy si quieres antes de las 2, porque trabajamos todos 

Gracias Rosa en un ratito estoy ahí 

Pago la cuenta, tomó un taxi y dió la dirección de la casa de su prima, la calle que había sido la suya, tanto tiempo. Se veía distinta, ya no estaban los viejos ultramarinos, había bares y pequeñas tiendas. Creyó ver un antiguo amigo, decidió probar suerte y lo llamo 

Vicente, Vicente 

El hombre se volvió

¿Me llamaba, de que me conoce?

Vicente, soy Jaime 

Pues que lo sea por muchos años. Pero no tengo el gusto de conocer lo

Jaime entendió que su antiguo amigo, le estaba diciendo que se olvidará del

Llamó en el portal de su prima, cuando se fue aún tenían aldaba su prima era muy joven 

Tomó el ascensor y subió hasta el 4⁰. Llamó al timbre 

Abrió la puerta una mujer de unos 70 años tenía el pelo blanco. Le recordó a la abuela Suevia

Pasa dijo la mujer dándole, un frío beso en la mejilla

Lo condujo a un salón

.-Ponte cómodo. Qué te apetece pizza, empanada, huevos… Lo que quieras menos un cocido o una fabada 

Yo como lo que comáis vosotros 

Es que nosotros comemos cualquier cosa, mi compañero Vicente, aunque esposo ante Dios da clases gratis en el centro social y en la parroquia, suele comer o bien en la cafetería del centro o con el párroco un cura joven. A veces no le da tiempo y pica cualquier cosa en el salón, yo pues algo parecido. Pero hablame de ti; se ve que té fue bien 

Jaime. Sonrió o fingió hacer lo 

No puedo quejarme. Tengo varias empresas, soy socio importante de algunas más, mis cuentas bancarias nunca están en números rojos. Y vuelvo a la patria 

Jaime no dijo, porque desde su “Encuentro”, no contaba ni a su propia mano derecha el bien que hacía 

.- Me alegro de que te haya ido tan bien, aunque me pregunte y te pregunto ahora. ¿Duermes bien Jaime, la conciencia te deja dormir, tus crímenes te dejan dormir, aunque no fueran tus manos, tus denuncias de amigos, de familiares de conocidos, esperando medrar. Luego cuando los tuyos cayeron temiste el castigo, y escapaste, muchos lo supimos, pero no te denunciamos, porque éramos mejores que tú 

Para ser mejor que yo, poco hace falta. De lo que recuerdas ha pasado mucho tiempo, yo habría deseado que no hubiera sucedido pero Dios me cambió soy otro y los viajes en el tiempo no existen 

.- Jaime lo que tú hiciste…

Rosa, déjame hacer una llamada, quiero ver cuando hay vuelo a Madrid

.- Tienes uno a las 4, otro a las 6. Lo sé porque mi nieto Pedro trabaja en el aeropuerto y su hermana Rosa anda de Madrid a Barcelona constantemente 

Jaime se levantó 

Pues me voy picare algo en el aeropuerto y tomaré el avión hacia Madrid. Adiós Rosa 

Ya sentado en el avión que lo llevaba a la capital de España, no pudo reprimir una lágrima, volvería a la que había sido su patria, la que era su patria su mujer Sofía, se alegraría a ella no le gustaba eso de mudarse a otro país y dejar a los hijos y los nietos 

A él sí le hubiera gustado quedarse en su tierra, pero ya no lo era, todo había cambiado. Y, no pensaba en lo material. Cuando él se fue su familia sus amigos…todos excepto él eran cristianos por eso los denunciaba, ahora pese a las obras sociales que hicieran no lo eran, porque un cristiano, acoge, perdona, ama

¿Pero quién soy yo para juzgar los?. Sólo Jesús sabe que habría hecho yo en su lugar. Confiaré en el Señor, sí tuvo y tiene piedad de mi la tendrá de ellos 

Bajo del avión, estaría dos días en Madrid y volvería a su casa

Fin