lunes, 19 de mayo de 2025

La hija de la luna


La hija de la luna 

Abuela, abuelita, rápido, ven

Carmen se seco las manos en la toalla, y fue a todo correr por el largo pasillo, hasta el salón donde se encontraba su nieta Mariela 

Qué mi tesoro 

Estoy bien, te llamé, porque ahí fuera hay otra niña. En las nubes. Es muy hermosa.

Carmen miro por la ventana, la paleidola, la falsa imagen que se había formado. Estuvo a piques de contarle la verdad.

Mas como dijera Pilatos

Qué es la verdad 

Mariela era una pequeña de ocho años, muy querida, que aguardaba con ilusión el nacimiento de la hermanita que su mamá llevaba en la barriga. Por desgracia un loco que conducía borracho causo la muerte de los padres de la pequeña y de su hermanita non nata

Ahora Mariela vivía con su abuela Carmen 

De repente, Carmen recordó, una canción del grupo Mecano y Montserrat Caballe. Que se titulaba 

"La hija de la luna"

Tomó un viejo CD, y puso la canción invitando a la niña a que la escuchase

Mariela la escuchó llena de emoción 

Ahora te voy a contar un secreto, la canción es verdad la luna es una mujer muy hermosa que vive en el satélite llamado la luna. Vino hablar llorando con tus papás, quería que fuesen vivir a la luna, para que la niñita que naciera, lo hiciera en la luna y fuera también su hija. Se lo pidió con los ojos llenos de lágrimas. Ellos no querían pero La Luna, les dijo que te vendrían a ver y a besar todas las noches mientras duermes, y lo mismo tú hermanita, pues el tiempo en la luna es distinto del tiempo de la tierra y tú hermanita es ya una hermosa muchacha de cabello de plata. De plata de verdad 

La hija de la luna 

La niña de la cabellera de plata 

Ahora voy cerrar las ventanas y las contras. Cierra los ojitos y duerme mi amor 

Y, enjugándose con la mano las lágrimas de los ojos. Salió de la sala donde dormía su nieta huérfana 

Fin 

Traducción del relato 

A filla da lua







Al carajo con el progreso


Al carajo con el progreso

Ramón madrugó como llevaba haciendo desde mucho tiempo atrás 

Ahora era director ejecutivo de uno de los más importantes consorcios de alimentación de La Europa comunitaria.

Esto motivaba que trabajase, desde casa conectándose  con los distintos departamentos, enviando correos, WhatsApp; y lo mismo desde el despacho de su empresa 

A lo anterior no hay que olvidar los cursos que estaba siguiendo, entre los que estaban los que seguía para mejorar los siete idiomas que ya hablaba, y aprender algún idioma nuevo.

Luego estaban los nietos, los hijos su esposa Raquel. De la que cada día estaba más enamorado.

Su vivienda como no podía ser menos, estaba amueblada con los últimos inventos de la demótica. Y tanto los teléfonos fijos, como los que todavía llamaba, móviles, y que eran pequeños cerebros electrónicos.

Muchas veces recordaba su ya lejana infancia, en la casa de su abuela Carmela, en una perdida aldea de Galicia, venían a su mente, a su cabeza el rumor del río bajando como un cabritillo pequeño, desde las montañas hasta el valle, las alamedas, el cielo limpio, el balido de las ovejas, el mugido de las vacas, y todos los mal llamados animales, la leche tibia recién ordeñada, de las ubres de las vacas, los terneritos.

El fuego crepitando en la lareira, el gato y el perro cerca del mismo, el pote, o la sartén puestos al fuego, las ricas papas de maíz 

 Las comidas en el largo comedor, las gallinas jóvenes subiendo al piso, los ricos huevos, los juegos con sus primos, con su hermano Miguel y su hermana Luciana, con los otros chicos de la aldea 

Y por encima de todo escuchar las historias, los cuentos en su mayoría de miedo. Que contaba la abuelita. 

No tenían luz eléctrica, pero no estaban a oscuras una lámpara o quinqué de aceite los  alumbraba. Las noticias las traían los padres, los tíos así como los vecinos que trabajaban en el pueblo. Por supuesto también escuchaban las noticias en una radio de pilas.

No había teléfono, por lo que cuando querían hablar con alguien ausente, iban a la cantina que era el único sitio donde había teléfono, por supuesto en la escuela también, pero la escuela permanecía cerrada durante los domingos y festivos y en las vacaciones.

Solía acompañar tanto a su madre a la que de tanto en cuanto la llamaba su marido Ramón desde Caracas, en otras ocasiones acompañaba a la abuela. Era toda una experiencia, iba saltando peñas a bajo, arrancando flores jugando con el perro mirando observando las mariposas 

Todo aquello estaba muy bien, pero ahora la vida era mucho mejor, había luz, teléfonos, agua caliente al instante.

Se encaminó a la ducha, se desnudo abrió el agua caliente; le gustaba sentirla resbalar por su piel, antes de enjabonarse.

De pronto sintió el agua fría fría, se seco y salió rápido 

No había luz, comprobó que no se debiese a un fallo interno,y no, era un apagón general. Pues bien ya vendría 

Lo malo es que el teléfono fijo no funcionaba, Ramón recordaba que tanto en la cantina, como en la escuela, si alguna vez se iba la luz, el teléfono funcionaba igual, el maestro les había explicado que eso se debía a que los teléfonos funcionaban con corriente alterna 

Intento trabajar desde su laptop, que no precisaba estar enchufado en la corriente eléctrica, pero las redes la conexión a Internet no funcionaba, de pronto pudo conectar se, así se enteró que había un apagón masivo, en todo el país, en Portugal, Francia e Italia. Se ignoraban las causas, y cuando sería solucionado, se haría lo antes posible. A continuación daban una serie de consejos.

Tomou Apel, para llamar a su mujer al trabajo, llamar a sus hijos por si precisaban ayuda con los niños, para irlos recoger a la escuela o a la guardería 

Tendrían que comer fuera, pues en casa todo era eléctrico 

No pudo hablar, sólo breves mensajes por Whatsapp, su mujer le dijo que la llevaba a casa un compañero que tenía un coche normal, que comprase embutidos, quesos...en fin cualquier tipo de alimento que no precisará ser cocinada.

Cogió dinero y bajo los diez pisos que lo separaban de la calle, dió gracias a Dios y a Raquel, a su mujer que no le había dejado alquilar el piso 35⁰

Ya estaba en la calle, ahora al súper

Qué carajo está pasando, estoy cayendo. Aún no arreglaron el socavón de hace 3 meses.

No podría decir cuánto tiempo estuvo cayendo. Le dolían la cabeza y los riñones.

Entonces escucho cerca una voz de mujer 

¿Señor, se encuentra bien, parece que no está lastimado?. Fuera, zas fuera. No les tenga miedo, dijo mientras espantaba con la mano un perrillo color canela y un gatito.

Soy la tía Carmela la viuda del zoquero

Yo soy Ramón 

Se llama usted como uno de mis nietos. Hoy no está aquí.Va de excursión con la escuela, van a la ciudad a Lugo, van estar cuatro días por allá un

Ramón se levantó, estaba en la aldea de su infancia, hablando con su abuela paterna.  Estaba en el Cielo 

Por supuesto no iba decir quien era, pero procuraría quedar allí o cerca 

"Al carajo con el progreso" Aún recuerdo la novela que me prestó mi amigo Carlos; en aquella época yo era un muchacho. El argumento de la novela, cuyo títuloq era "El apagón". Transcurría en los EE.UU. Iba de que por un apagón, a causa del cual, una joven conectada a unas máquinas estaba a punto de morir. La historia parecía una locura y no lo era.

Necesito ir al pueblo, aún recuerdo el camino, buscaré una librería para adquirir un ejemplar. Pero de qué hablo.

"Sí estoy con la escuela de viaje en Lugo, entonces debo de tener, es decir yo en el tiempo en el que aterricé, tenía 11 años, es decir hace 45 años, eso quiere decir que estamos en 1980. Está publicada, pero no creo que la tengan ya en el pueblo, tendré que buscar un día para ir a la ciudad.

Ahora tengo que darme prisa, la abuela es decir la señora Carmela, me está llamando; no puedo decir le la verdad. Seguro que iba buscar a Don Crescencio el cura, para que me sacase el demonio del cuerpo.

La señora Carmen. Lo presento a los vecinos, que lo observaban como sí notasen algo en él. Y también lo presento a sus hijos y nietos.

 Los que sí lo reconocieron. Fueron el perrito y el gato. Por fortuna no sabían hablar

Se sentó cerca de la lareira, en la que ardía un fuego bajo 

Fíjese, los animalitos de Dios, a mí que no me digan que no tienen alma, ni conocimiento. Más que muchos de nosotros. Saben, quién es buena persona. Miré estos dos pillos, el gato y el perro. Hay vecinos a los que les bufan, bien les bufa el gato, el perro les ladra, y a usted como si fuese de casa.

Ramón sonrió y acaricio al gatito y al perrito

Ramón, Ramón. Despierta hace más de ocho horas que volvió la luz 

Abrió los ojos. Dónde estoy

Donde vas estar en el sofá, te quedaste dormido y tú hijo dijo que lo mejor era no despertarte, soñaste en alto con tu abuela. Decías muchas burradas 

¿ Así que no caí en el socavón, fue todo un sueño?. Fue todo un sueño, no volví a 1980, estoy en la época del maldito progreso. Al carajo con el progreso 

Papá. Dijo su hijo Felipe. "Te comprendo, pero no es para tanto, en el progreso hay cosas buenas. Mira tienes una videollamada desde Nueva York, de tu nieta Lucía, y ésto es gracias a la técnica y al progreso. Que tienen cosas buenas 

Y malas, que son más abundantes. Hijo 

No estoy de acuerdo con ninguno de vosotros. Los que somos buenos o malos. Somos nosotros las personas. Mejor dicho, malos y regulares, que bueno sólo es Dios.

"Que su Bendita Luz, no, nos falté nunca. Que para la falta de la luz artificial, tenemos velas y linternas"

Mamá que mística te has puesto 

Mística no, no soy Santa Teresa, mujer cristiana que se sabe hija de Dios eso sí. Y, ahora con la bendición de Dios vamos a comer. Primero hay que dar les al perro y al gato.

Ramón no dijo nada. Se limitó a sonreír. Así que los ladridos y maullidos que creía escuchar en 1980, eran los del perrito Trump y el gato Bolívar.

Fin

Traducción del relato 

"O carallo co progreso"














sábado, 17 de mayo de 2025

A filla da lua

 A filla da lua


Avoa, avoiña ven de presa

Carmen secou as mans na toalla, e marchou po lo longo pasillo hasta a sala, onde se atopaba a su a neta Mariela.

Qué che pasa miña ruliña

Estoy ben, chameite, porque ahí otra nena fora, Nas nubes. E moi fermosa

Carmen mirou a través da fiestra, a paleidola, falsa imaxen formada. Estuvo a un intre, de decir lle a verdad

Mais como dixera Pilatos

Qué e a verdad 

Mariela era Unha pequena de oito anos, moi querida, que agardaba con ilusión que a irmanciña que a mamailla levaba na barriga nacerá. Por desgracia un tolo que conducía borracho causou a morte dos pais da pequena e da sus irmanciña non nada.

Agora Mariela vivía ca sua avoa Carmen 

E de supeto, Carmen lembrou Unha canción do grupo Mecano y Montserrat Caballe. Que se titulaba

“La hija de la luna”.

Tomou o vello CD, e puxo a canción invitando a nena a que a escoitase con ella

Mariela escoitou chea de emoción.

Agora vouche contar un segredo, a canción e verdad a lua, e Unha muller moi fermosa, que vive no satélite que se chama lua. E veu falar chorando cos teus papás, quería que foran vivir a lua para que a neniña que nacería o fichera na lua, e fose tamen a sua filla, pediullo cos ollos cheos de bagoas. Iles non querían pero a Lua, dixolles que te vendrían a ver e bicar todas as noites mientras durmes, e o mesmo a tua irmanciña, pois o tempo na lua e distinto do tempo da Terra, e a irmanciña xa e Unha fermosa rapaza de cabelos de prata, de prata de verdad.

A filla da Lua

A nena de guedellas de prata 

E agora voy pechar a fiestras e as contras, pecha os olliños e duerme. Meu Amor

E enxoillandose ca man, as bagoas dos ollos saiun do salón onde durmia a sus neta orfa.

Fin


Homenaxe o día das letras galegas






O carallo co progreso

 

O, carallo co progreso

Ramón ergueuse cedo, como facía dende había unha porrada de anos.

Agora era director executivo de un dos mais importantes consorcios de alimentación da Europa comunitaria

O, que o levaba a traballar tanto dende a sua casa, conectandose cos distintos departamentos, mandando correos, WhatsApp; como dende o despacho na empresa.

A todo isto non hay que esquecer, que estaba facendo un montón de cursos, entre os que se atopaban o mellorar as sete linguas que falaba e aprender algunha nova

Logo viñan os netos, os fillos, a sua dona de quen cada día estaba más engaiolado.

A sua casa coma non podía ser menos, estaba amoblada cos derradeiros inventos da demótica. E tanto os teléfonos fixos, coma os que aínda chamaba móbiles, eran pequenos cerebros electrónicos.

Moitas veces lembraba a sua infancia xa lonxana, na casa da sua avoa Carmela, nunha esquecida aldea de Galicia, viñan a sua mente, os seus miolos o rumor do rio baixando coma un cabritillo “pequeno”, dende as montañas hastra o val, as arboredas, o ceo limpo, o balar das ovellas, o muxir das vacas, e todos os mal chamados animais, o leite morno, recen sacado, muxido dos tetos das vacas, os terneiriños.

O lume da lareira crepitando, o gato e o can preto del, o pote o a tixola no lume, as ricas papas de millo, o maínzo ou zara

As comidas no longo comedor, as pitas subindo o piso, os ricos ovos, os xogos cos seus curmáns, co seu irmau Miguel, e a sua irma, Luciana, cos outros rapaces da vila

E sobor de todo, escoitar as historias, os contos moitas veces de modo, que contaba a avoiña

Non había luz eléctrica, pero non estaban a escuras, unha lampara ou quinqué de aceite os alumeaba. As novas, traíanas os pais, ou os tíos así coma os veciños que traballaban no pobo, e tamén as escoitaban dunha radio a pilas

Non había teléfono así que cando querían falar con alguén de fora, pos iban a cantina, que era o único sitio onde o había, e tamén na escola, pero clara ista pechaba os festivos, os domingos e nas vacacións

Il soia acompañar xa fose a sua nai, a quen de vez en cando chamaba dende Caracas, o seu home, Ramón, outras ia ca avoa, era toda unha experiencia, ir brincando penas abaixo, arrincando frores, xoganodo co cadelo, ollando as bolboretas…

Ben todo iso estaba moi ben, pero agora a vida era moito mellor, había luz, teléfonos, agua quente o minuto

Marchou pra a ducha, espiuse e abriu a auga quente, os gostáballe sentila esvarecer sobor da sua pel, antes de enxaboarse.

De súpeto notou a friaxe da auga, secouse e saíu rápido

Non había luz, comprobou que non se debese un fallo interno, e non era un apagon xeneral, pois ben xa viría a luz

O malo era que o fixo non funcionaba, Ramón lembraba que tanto na cantina, coma na escola, se algunha vez se ia a luz, o teléfono funcionaba o mesmo, o mestre lles explicara que iso era porque os teléfonos funcionaban con corrente alterna

Intentou traballar co seu latop, que non precisaba corrente, pero as redes, a conexión a Internet non funcionaba, de súpeto puido conectarse e soupo que había un apagon masivo, en todo o pais, en Portugal, Francia, e Italia. Non se sabían as causas nin cando se podería arranxar, fararano o antes posible, e daban unha serie de consellos

Tomou o seu Apel, pra chamar a sua muller o traballo e falar cos fillos, por si precisaban axuda cos cativos, como ir por iles a escola ou a gardería

Terían que xantar fora, pois na casa todo era eléctrico

Non puido falar, so breves mensaxes por WhatsApp, a sua muller dicholle, que a levaba a casa un compañeiro que tiña un coche normal, que mercase embutidos, queixos...en fin todo tipo de comida que non precisará ser cociñada

Tomou diñeiro e baixou os dez pisos que o separaban da rua, deu grazas a Deus e a Raquel a sua muller que non lle deixara alugar o piso 35º

Xa estaba na rua, agora o súper.

Que carallo me pasa, estou caendo, aínda non arrancharon o socavon de fai 3 meses

Non sabería dicir canto tempo estivo caendo. Doíalle a testa, e os cadrís

E xa, escoitou preto dil, a voz de unha muller

¿Atopase ben, señor, parece que non se mancou moito, diame a man?. Liscade, liscade fora. Non lles teña medo, dixo entrementres escorrentaba ca man un cadeliño de cor canela, en un gatiño.

Eu son lle a tía Carmela a viúva do zoqueiro

Eu son Ramón

Vaia, chamase vostede coma un dos meus netos, hoxe non se atopa, foi de excursión ca escola, van a cidade de Lugo, estarán catro días fora

Ramón ergueuse, estaba na aldea da su infancia, falando ca sua avoa paterna. Estaba no ceo

Por suposto no iba dicir a verdade, pero tiña que percurar quedar il, ou preto.

O carallo co progreso. Ainda lembro a novela que me prestou o meu amigo Carlos, eu entón era un rapaz, o argumento do libro, da novela que se titulaba. “O apagón”, e transcorría nos EE.UU. Ia de que por un apagón unha rapaza conectada a unha máquinas, estaba a piques de morrer. Parecía unha tolemia, pero non o era

Teño que ir a vila, aínda coñezo os camiños, buscarei unha libraría pra mercar un exemplar, pro de que falo. “Se estou ca escola de viaxe en Lugo, debo ter, e dicir, “Eu de este tempo en que caín, 11 anos, ou sexa que fai 45 anos, polo tanto estamos en 1980, si xa esta publicada, pero non creo a teñan aínda na vila; xa verei como baixo a cidade

Agora debo darme presa, a avoa e dicir a señora Carmen, chámame, non lle poido dicir a verdade, seguro que iba polo crego. D. Crescencio, pra que me escorrentase o demo do corpo.

A señora Carmen, presentou a Ramón os veciños, que o miraban coma se adiviñasen algo nil, e o mesmo fixo a seus fillos, e os nenos

Queens si sabían que era, eran o cadeliño e o gato. Por sorte non falaban

Sentouse cerca da lareira, a medio lume

Fixese, os animaiños de Deus, a min que non me digan que non teñen ialma, nin coñecemento, máis que moitos de nos. Saben, que e boa xente, mire istes dous lacazáns, o gato e o cadelo, hai veciños os que lle bufan, ben que lles bufa e o gato, o can ládralles, e a vostede coma se fosa da casa.

Ramon sorriu, e agarimou o gatiño e o cadeliño.

Ramon, Ramon. Desperta o, xa fai mais de oito horas que veu a luz

Abriu os ollos. ¿Onde estou?

Onde vas estar, no sofá quedacheste durmido, e o teu fillo, dixo que mellor non despertaches, soñaches en alto, ca tua avoa, e dicías moitas parvadas

¿Enton, non cain no socavon, foi todo un sono?. Foi todo un sono, non volvín a 1980, estou na época do maldito progreso. “O carallo co progreso”

Papá, dixo o seu fillo Felipe, enténdote, pero non fai pra tanto, e o progreso ten cousa boas, mira tes unha vídeo chamada dende Nova York da tua neta. Lucía, e grazas a técnica o progreso hai cousas boas

E malas, abondan mais a malas meu fillo

Non estou de acordo con ningures de vosoutros os que somos bos ou malos, somos nos a xente. Mellor dito. Malos e regulares. Que Bon so e Deus; Que a sua Bendita Luz, non, nos falle nunca, que pra a outra temos velas e lanternas

Mamá que mística, te puxeches

Mística non, non son Santa Teresa, muller cristia, que se sabe filla de Deus si. E agora ca bendición de Deus vamos a xantar, primeiro hai que darlles o cadelo e o gato

Ramon non dicho nada, so sorriu. De modo que os ladridos e os maullidos que pensaba escoitar en 1980, eran os do cadeliño Trump, e o gatiño Bolivar.

Fin

Iste relato e a miña aportación o dia das letras galegas, a idea deuma “O apagon que tivemos na derradeira semana”

Fin




viernes, 9 de mayo de 2025

Busco casa

 Busco casa

Doña Emilia estaba harta de sus vecinos, de su barrio. Eran todos unos engreídos, unos maleducados y egoístas.

Ya no aguantaba más.

Pondría su pequeña casita en venta con el importe de la misma compraría o rentaría otra.

Con ayuda de su nieto hizo fotos a la propiedad y las mando a la inmobiliaria.

El nieto también describió un poco a los vecinos el barrio y el paisaje…

Por fin al cabo de una semana. Doña Emilia fue a la misma inmobiliaria a elegir su casa 

Ya en el establecimiento tras el saludo e invitar la a compartir un café

Clara,la empleada. Le dijo es posible que tenga lo que busca:

Se trata de una casa pequeña soleada, rodeada de un pequeño jardín y un pequeño huerto. Mire las fotos de ambos, como ve hay una pequeña fuente cerca de un banco.

Caminando unos cinco minutos se llega a una pequeña cala, y torciendo a la izquierda otros cinco minutos a una dehesa con grandes árboles, mesas y un merendero.

Aunque lo mejor es la vecindad todos los vecinos se apoyan entre si, en el mismo hay una panadería cuyos dueños son vecinos del mismo. Elaboran un pan riquísimo, hay también un pequeño colmado y una pescadería

No hay cafetería porque los vecinos suelen montar su propia cafetería, cada poco tiempo en su propio jardín, y si llueve dentro de casa; cada vecino aporta lo que puede o nada

La única que no ha ido nunca. Es la vecina que vende la casa, hace tiempo al poco de llegar ella al barrio con su familia se lo dijeron. Pero se limitó a dar las gracias. Y, decir que ella frecuentaba otros lugares. No en vano era profesora de universidad, así que se movía en otro ambiente

Y de qué iba hablar con ellos

Tampoco compraba en el colmado, en la panadería, ni en la pescadería lugares demasiado humildes para ella

Así que su trato se limita a un saludo, otras ni a eso.

Y, bien qué le parece Doña Emilia 

Me gusta, es lo que quiero. Pues bien le enseñó las fotos de la casa y del barrio, y, vamos a ver la

Si no está la dueña, tengo llave.

La dueña ya le digo que no está

¿La conocé?

Un poco es la tonta engreída que está sentada frente a usted, esa es mi casa. Vivía en el paraíso sin saber lo. Gracias señorita Clara

Doña Emilia marchó para su casa, pero antes se pasó por la panadería, el colmado y la pescadería. Luego fue visitar a sus vecinos en sus casas y decir les que quería tener su primera reunión cafetería en su jardín, pero precisaba ayuda; también pidió perdón por su tonta arrogancia y un favor que nadie le llamase Doña Emilia, Emilia era suficiente 

Todos estuvieron de acuerdo 

Han pasado dos años y Emilia está feliz, llora y ríe con sus vecinos. Está tarde es la reunión cafetería en el jardín de Loli la panadera. Emilia aportará su rica tortilla de patatas

Mientras meriendan se ríen y hablan hasta de talogía, como dice Ruperta la jovencita de 99 años. Emilia se ríe y comenta.

“Amigos que bien estamos desde que se fue la engreída de Doña Emilia”

Todos se ríen 

Y, Ruperta dice 

“La indujeron los marcianos”

Ana su bisnieta la corrige

“Abuela la abducieron”

No hija la indujeron con amenazas a qué se fuera y viniese nuestra Emilia

Todos ríen. Emilia se levanta y besa a Ruperta

Otros días discuten a veces por tonterías, algo normal entre vecinos, algo normal entre familia que es lo que en realidad son.



La Fe

 La Fe

Manuel daba vueltas cerca de la iglesia, esperando a su amigo Javier. No podía entender como un hombre con sus conocimientos y su inteligencia podía tener fé.

La Fe estaba bien para las abuelas muy abuelas, y los niños pequeños, pero nada más 

Cuando Javier salió del templo. Ambos amigos fueron a tomar sus vinos con sus tapas

Mientras charlaban distendidamente. Manuel preguntó a Javier como era posible que fuese creyente

Javier se rió y le dijo que todo el mundo lo era Manuel incluido.

Yo, dijo Manuel. Jamás 

Javier le recordó que estaba bebiendo un vino, y comiendo un pincho de queso, dando por hecho que no habían sido envenenados. Que escuchaba las noticias sin ir a comprobar lo in situ

Tomaba los medicamentos que le recetaban fiándose es decir con Fe en el médico

No había sometido a sus padres a pruebas de ADN, para comprobar que no era adoptado ni robado. Eso es Fe, Fe humana pero Fe. Yo, sin merecerlo, tú Manuel eres mejor persona, tengo porque Dios me la dio, La virtud de La Fe, se de Quién me he fiado, que soy amado, eso me ayuda a esperar y confiar en Dios. Que se que no me falla, a pedir le perdón porque yo sí le falló…

Manuel, dijo entonces 

¿Y, claro me vas a decir que no sufres, todo te va bien, lo entiendes y aceptas todo?

No, los creyentes sufrimos como todos, pero sabemos que no estamos solos, aunque no siempre somos conscientes, pero como hijos pequeños de Dios, ejercemos el pataleo, sabemos que el mal, la enfermedad por ejemplo no viene de Dios, por eso luchamos contra ella, yo no lo entiendo todo, ni lo acepto todo. Por cierto quiero me acompañes al oncólogo. Tengo cáncer y no quiero que mi esposa lo sepa todavía. Por ahora no hay cura. Pero confío en Dios y en La Ciencia.Que como el Amor, viene de Dios. Y, sí tengo miedo a la muerte. No por Dios, por mi 

Manuel se había quedado sin palabras. Trago saliva y dijo.

“Amigo iré contigo al médico. Sí, Dios quiere todo irá bien”

Javier sonrió. Sabía que la expresión de su amigo era una frase hecha. O, tal vez no. No era Manuel de frases hechas…

Ahora quedaba seguir disfrutando de aquel momento. Dios tenía la Última Palabra y La Primera.

Fin 



jueves, 10 de abril de 2025

Una llamada desde el Cielo


Una llamada desde El Cielo 

Lola, miró la pantalla de su teléfono, era Teresa. Descolgó. Desde el otro lado de la línea, Teresa dijo 

Lola, quedamos esta tarde en la cafetería de la calle Real, la de siempre y no avises a Lourdes no es mala, pero no sabe tener la boca cerrada. Nos vemos a las ocho de la tarde. Hoy el pequeño, come en casa de su hermano 

 A las ocho y diez Lola y Teresa se reunían en su cafetería de siempre 

Bien dijo Lola, mientras bebía un sorbo de su "Albariños". Qué es eso tan secreto 

Pues que tuve una experiencia mística. Me llamaron desde el Cielo 

¿Se te fue "la olla"?

No, no estoy loca. ¿Recuerdas a mí difunto esposo Carlos?. Hace veinte años que se fue para el Cielo.

Si, me acuerdo 

Pues me llamó ayer por teléfono 

¿Desde el Cielo?

Para él seguro que sí, se notaba en La Gloria aunque su Cielo se llamé Nueva York 

No entiendo. Explicate 

Me explico. Tú sabes que todos yo incluida pensábamos que Carlos mi marido, había muerto junto con su secretaria, al caer el coche en el que iban al mar en Gijón, el vehículo se recuperó de las aguas pero los cuerpos aún cuando se buscaron fue imposible localizar los, se dieron muchas explicaciones; y los declararán muertos. Pues bien no murieran, habían escapado con pasaportes falsos a EE.UU. Allí se casaron, ahora quieren el divorcio, declarar que está vivo y casar con su verdadero nombre.

Lola, comió una gamba, bebió otro trago de Albariño y dijo

Imagino que se lo darás

¿Él que le voy a dar?

El divorcio 

No, hija, no. Para mí está muerto, y, yo soy una mujer casada en segundas nupcias, tras la muerte de su amado esposo, en un desgraciado accidente. Sí le concedo el divorcio, me convierto en una mujer, que tiene que dejar a su marido, y como única solución casarse de nuevo ante un juez o un alcalde, y yo soy católica.

Entiendo, pero resulta que tu matrimonio es nulo, dado que Carlos estaba vivo. Que no lo supieses no importa.

Hay más cosas, tendría que decir les a mis hijos mayores que su padre, era un mal hombre, me maltrataba psicológicamente, y apenas se ocupaba de ellos. Como eran pequeños, yo siempre les hable bien; les decía que si no estaba mucho en casa, era porque trabajaba mucho. Pero que los besaba cada noche al volver a casa.

Qué le vas a responder

Que siga como está, que soy su viuda. Y ahora la mujer de Vicente que es mi marido, por voluntad de Dios.

Yo lo hablaría con D. Alfredo 

Vale lo haré pero lo que diga el cura, no me va hacer cambiar, en mi conciencia lo tengo claro, y sí yerro, que Dios me juzgue con su Amor y su Misericordia.

Al día siguiente, Teresa habló con D. Alfredo, el Padre Alfredo un cura dominico joven. Que como hacía siempre la escuchó atentamente.

Hija, haz lo que te diga tu conciencia, yo te puedo hablar de leyes; pero no puedo entrar en el santuario de tu alma, ahí sólo Jesús Nuestro Señor tiene acceso, sí piensas que obras bien, adelante. Lo cierto es que no haces daño a nadie, ni das escándalo. La conciencia es cosa de cada uno y de Dios; eso sí no olvides que a Dios no se le engaña. Sí quieres puedes anular el matrimonio con Vicente y casar de nuevo en secreto.

Y, que sentido tendría Padre, sí ya lo estamos. No le parece una hipocresía, Carlos murió y resucitó en Nueva York.

Sabes que te digo, pues que tienes razón. Qué opina Vicente.

Nada, no sabe nada ni lo va saber 

Hasta el domingo Teresa 

Hasta el domingo Padre Alfredo 

Al día siguiente, Teresa llamó a Nueva York, al teléfono que tenía anotado de Carlos 

Una voz en inglés, a la que no entendió nada. Al fin le pasó con alguien que mal hablaba el castellano. Quién le informo que el Señor Carlos Suárez (el apellido era falso; el que tomará para huir) falleciera al caer su coche al río Hudson, si quería podía hablar con la viuda 

No, gracias. Respondió Teresa. Dígale que la viuda de D. Carlos Peranias, le manda un abrazo en su dolor. Que Dios le dé el descanso eterno.

Teresa colgó, no pudo evitar una sonrisa. Dios todo lo hace bien. Ahora sí que Carlos estaba en el Cielo, o en el Purgatorio, porque Dios es bueno. Que sí no...

Fin 

Traducción directa del cuento 

"Unha chamada desde o Ceo" el 17 de mayo 

Homenaxe no día das letras galegas