lunes, 3 de junio de 2013

Sordito el cerdo, valiente"



En  casa de, Cesariño, estaban tristes, la cerdita, que había tenido,  los cochinillos, había muerto al nacer éstos, sólo uno de los lechoncitos, había sobrevivido a su mamá, y, a sus hermanitos; y, él tampoco duraría mucho tiempo, al no tener mamá, la solución era matarlo, o sea sacrificarlo, que suena menos duro, pero es lo mismo.

Cesariño, no estaba  de acuerdo, después de hablar con sus hermanas; le dijo a sus papás, y, abuelitos, "Yo lo voy a criar" le daré el biberón, y, como nuestras vacas dan mucha leche,  va crecer muy hermoso, por ahora no le pongo nombre, tengo que pensarlo.

Sus padres, lo autorizaron, y, el cerdito empezó, a criarse con biberón, que le daban tanto Cesariño, como sus hermanas, y, se hizo un cerdo bellísimo, sonrosado con el rabito en caracolillo, bueno, “el Adonis” de los cerdos, como era sordo; todos los cerdos lo son; por que tienen, las orejas tan grandes que, les tapan el oído le llamaron "Sordito"

Sordito, quería con locura a sus  amitos, eran en realidad “sus padres” y, los seguía, a todas partes, así mientras los niños merendaban, y, hacían los deberes en la huerta de la casa; el lechoncito, ya cerdito se tumbaba a tomar el sol, hasta el punto de que le salían, ampollas en la carne, como si fuera un "ingles" es decir una persona de piel muy blanca, no es insulto a nadie, lo cierto es que le salían ampollas, y, tenían que echarle aceite de oliva, para aliviarle el dolor, pero él todos los días tomaba el sol con sus amitos, parecía que quería ponerse moreno.


Cuando comían, el comía también de lo que comían ellos, el cerdo es un animal omnívoro, come de todo, esto le dio, a Cesariño una idea, lo iba enseñar a nadar, a bañarse quería, que fuese el primer cerdo que se bañase.


Cuando lo dijo en casa;  todos sin excepción se rieron de él; su abuela le dijo" no sabes hombre, que se les llama cerdos, por eso, que no se bañan"; pero Cesariño, estaba decidido a enseñar, al cerdito a bañarse, la pregunta era como hacerlo


No era fácil, no señor, aunque gracioso, y, cariñoso no dejaba de ser un "cerdo" sin que esta palabra, sea un insulto, pero todo el mundo tiene su talón de Aquiles, y, el talón de Aquiles, de Sordito eran las manzanas, que Cesariño merendaba, con un pedazo de ese rico pan de borona, la idea pues, que tuvo el pequeño fue ofrecer al cochinillo, un trocito de manzana, y. un pedazo de pan, y. cuando éste creía que, se lo iba a dar se lo tiraba en la charca, de este modo, tenía, que echarse al agua, a por él y, de ese modo se bañaba; al principio Sordito, hizo mención, a su nombre pero como su amito, no se ablandaba tuvo, que decidirse, por probar el líquido elemento y, con tanta suerte, que a los pocos días, ya era un gran nadador.


Desde entonces;  era él, quien se iba bañar, antes de tomar el sol en la huerta; ya no necesitaba, “el imán”;  de la manzana que no es, que no le gustase, pero el agua casi le gustaba tanto, ó, más, "soy cerdo, pero no marrano decía".


Sordito, era un cerdo soltero, nunca se había enamorado, pero unos vecinos de la familia de Cesariño, compraron en la feria, la cerdita más hermosa que se halla visto nunca; si hubiera concurso de mises, para las cerdas seria mis universo por lo menos; comos las casas tenían patios colindantes; Sordito, tuvo la oportunidad de conocerla, se llamaba "Cleopatra" como la famosa reina; de Egipto, pero era mucho más bella, en opinión de Sordito, el cochinillo; trato de que se fijase en él, pero ella que era una cerdita exportada de los EE.UU. se hacia la remolona, y, le parecía poca cosa un cerdo gallego, por fin consiguió, una cita con ella, se verían, a la luz de la luna como dos enamorados, y, él tenía que llevarle un obsequio.

¿Más, que regalar, a una chica, cuando uno es un cerdo, y, la chica una cerda?  

Había que buscar lo que más le agradase a ella, que no eran joyas, sino, unos ricos nabos, (grelos) unas patatas tiernas, vamos de esas cosas, que crecen en la huerta, y, lo más sabroso una tierna mazorca de maíz


Como nuestro amigo, era un cerdo enamorado, decidió complacer, a su amada y, así todas las noches, asaltaba las huertas de los vecinos; arrancaba, patatas, y, maíz sobre todo maíz, lo ofrecía a su marranita, y, juntos lo comían, a la luz de la luna, diciéndose bellas palabras, DE AMOR; como el destrozo que causaba en el campo, era muy grande, pensaron, que se trataba del jabalí que en Galicia; llamamos ; "o porco Bravo" ó, sea el cerdo salvaje; y, se lanzaron, a su captura armados de palos, y, hachones de fuego; durante varios días, realizaron batidas, sin ningún éxito, hasta que encontraron al autor; quien en aquel momento, iba todo tranquilo con una mazorca en la boca, en busca de su "amada" que no era otra, que la cerda "Cleopatra", la decisión fue unánime, el cerdo debía ser sacrificado, pero tanto Cesariño, como sus hermanas, dijeron que aquello no estaba bien, ellos se encargarían de vigilarlo, que algo debía de suceder, ya que "Sordito", nunca había hecho ; cosa semejante, era un cerdo muy bueno, y, educado, entonces lo descubrieron, con su "cerdita", y, a todos les emociono tanto, que optaron por perdonarles la vida, los papas de Cesariño compraron, a "Cleopatra".


Aquella tarde, oficiando Cesariño de Juez, y, sus hermanas de testigos, contrajeron matrimonio; "Cleopatra" y "Sordito".


No era, el cochinillo de esta historia, de los que se conforman, con lo que la vida les da; el quería prosperar, ofrecer a sus esposa, y, a los hijos que pronto iban a,  tener una vida mejor, y, para ello, había que educarse, estudiar, así que después de hablarlo con su cerda, a la que le pareció una locura, decidió acudir a clase; iría acompañando a Cesariño, sin que lo notase, y, se pondría debajo de la mesa, y, dicho y, hecho al día siguiente al marchar, el niño hacia el colegio, el cerdito lo acompaño, todo fue como el había previsto, hasta que el maestro, que se llamaban Don César, y, que era un hombre bonachón, hizo una pregunta; que "Sordito";  sabía, y, contesto en su "idioma" ó, sea "oing, oing, oing"; que es como hablan, los cerdos buenos, porque también hay cerdos malos, pero esa es ostra historia.


Don César, pregunto, quien estaba haciendo, el cerdo, y, el marranito salió de su escondite. Cesariño le dijo,  a su maestro, que no sabía nada, y, como era un niño que no mentía nunca, el maestro lo creyó; eso si le recomendó, que tuviese más cuidado; con "sordito" para que no, volviese a clase.

Ni que decir tiene, que al principal protagonista de esta historia; le pareció la mayor injusticia de su vida; el tenia derecho a ser un  cerdo culto, pero tampoco quería, desprestigiar a su amito, a si que opto por seguirlo pero no entrar, en la escuela, la verdad lo hizo poco tiempo, ya que comprendió, que los cerditos, como todos los animalitos saben, más que los hombres, tienen una sabiduría natural, y, por maestro ni más ni menos que el mismo Dios.

Meses  más tarde, "Sordito"  fue papá de  ocho hermosos lechones; tan bellos, como él, y, su esposa. Fue entonces, decidió, irse a los EE-UU, donde había oído decir, que triunfaban los cerdos, que era una maravilla, que incluso llegaban,  a presidentes; había entendido, perfectamente, sólo que eran otros cerdos;  allá se fue, al principio no le fue muy bien, pero con su gran elocuencia, y, educación, consiguió hacerse, con varios trabajos importantes, así estuvo en el Congreso, en la NASA, en la CIA, aunque éste puesto, lo dejo pronto pues los que allí había, eran cerdos malos, paso después, y, este era hasta hace poco su puesto a colaborar, con los científicos que estudian, “el Genoma humano" pero también lo dejo porque, su "sabiduría" de cerdito, le dijo que eso del Genoma;  era algo, que un cerdo, por muy sabio que fuese, no podía entender.

Dio, gracias a Dios, de no ser hombre, y, tomando un barco regreso, a Galicia, donde como ya no quedaba nadie de los suyos, su cerdita, se había  ido,  al cielo, antes de su marcha, a, EE. UU;  había pasado mucho tiempo, busco recomendación, y, se coloco en televisión española, en los documentales de la 2.

Actualmente, vuelve estar enamorado; aunque ya es un cerdo mayor, pero eso si muy feliz, y, muy valiente como siempre lo había sido

Fin


martes, 28 de mayo de 2013

El avión

El avión


Ignoro como me deje convencer, para aquel viaje, dado que jamás me intereso visitar Israel; no tiene para mí sentido, cuando lo que hay allí son, simplemente recuerdos.
Pero el caso, es que acepte, hacer la visita a Tierra Santa
Cada vez que subo a un avión; paso por una especie de experiencia traumática; y aquella vez, no fue distinto. Recuerdo que nos hallábamos ya a punto de tomar tierra, cuando el avión empezó a hacer movimientos extraños que me asustaron más de lo que ya estaba, enseguida comprobé que todo había sido una torpe maniobra de aterrizaje.

“Ya hemos llegado”

Lo primero que me sorprendió al bajar por la escalerilla, del tren de aterrizaje, fue ver aquellas gentes vestidas como los judíos y romanos del siglo I; me dije, que seguramente estarían celebrando alguna fiesta similar a las nuestras de “ moros y cristianos” o rodando una película.

Me acerque a un hombre, de aquellos vestidos de modo tan peculiar; y le pregunte en inglés, si podía decirme de qué se trataba, me respondió en arameo, yo conozco el idioma pues soy catedrática de lenguas semíticas; ya extintas, así como de latín; y aquel era un arameo puro, la lengua que había hablado Jesús, hice una comprobación con un “ romano” haciéndole una pregunta en latín, que lógicamente me respondió correctamente, y otra en inglés; a la que no sólo no me respondió palabra, sino que me miro, como si pensará que estaba bebida, y ya no podía articular palabras.

Por un momento me sentí desconcertada; pero luego; pensé, que seguramente, se estaría rodando, una película al estilo de la Pasión de Gibson, y que seguramente el actor .romano; no me había respondido a mi pregunta en inglés, porque no hablase inglés, sino cualquiera de las otras lenguas del mundo; una ojeada rápida al entorno, el descubrir que no había cámaras de rodaje; me hizo, darme cuenta, de algo, que mi mente científica, no podía aceptar, estábamos en la Judea de los tiempos de Tiberio, ¿cómo había sucedido? No lo sabría explicar.

Las gentes se veían nerviosos iban y venían atropellándose unas a otras sin cesar; pronto, descubriría el motivo de todo aquel movimiento.-

Un muchacho joven, contaba a un grupo de mujeres.

“Han detenido al Rabi, le quieren condenar a muerte, y sólo hace el Bien, de pronto, el adolescente, fue interrumpido, por hombres maduros, vestidos como los fariseos y saduceos, que decían que era un blasfemo, que hasta había tenido la osadía de hacerse llamar “ Hijo de Dios””

Comprendí que hablaban de Jesús, así que decidí, mezclarme en el grupo, y de ese modo, llegue hasta el Pretorio. ¿qué hacer, que decir?, ¿quién era yo; para intentar salvarlo; salvar, al Salvador?

Absurdo, ¿pero sería licito intervenir en el plan de Dios?; al fin y al cabo hará al Redención, por mucho que se entrometa el ser humano, en este caso yo; así que pedía hablar con Él y decirle lo que iba hacer

Me llevaron hasta Jesús, me conoció; sabía de donde procedía; mentiría si dijese que no me extraño; me miró fijamente con sus ojos casi ciegos por su propia sangre. Y con una voz, dulce, pero muy varonil y muy fuerte, mandándome, no rogándome me dijo

“ No quiero que pidas por mí; yo muero porque quiero”

¿Pero Señor, balbucí, yo, sé Quien eres; y no puedo consentir la injusticia que se va hacer contigo?

Sus ojos brillaron con un punto de Ira, de dolor, trago saliva, respiro un momento, pues se ahogaba por momentos, tan atroz era la tortura a la que lo habían sometido y me dijo de nuevo

“Qué sabes tu de injusticias, quieres impedir ahora mi muerte; que sabes acaba en Vida, pero no has tenido reparo en tu tiempo; en prometer dinero, para que yo sea destrozado”

No entendí lo que quería decir, es cierto, que yo no era una católica muy devota de imágenes, y acostumbrada a visitar iglesias, pero tampoco, era una iconoclasta, así, que, se lo hice saber.

“ Señor, lo siento, no entiendo lo que dices, yo jamás rompería, ni dejaría romper una imagen tuya”

Volvió hablar

¿Una imagen, te refieres a un pedazo de yeso, o de madera, imágenes, de las que a veces hacéis ídolos; no yo no hablo de una imagen de esas, hablo si, de una imagen, pero de una imagen viva, hecha por mi Padre; de un ser humano, ¿vas entendiendo lo que te digo? Tú has prometido dinero para un aborto.


“ Bueno, Señor, es un caso, muy grave, se trata de una mujer una niña casi, y, no llega a los dos meses, ya sabes, no esta animado”


Me respondió muy enojado


Sólo Dios sabe cuando se anima el ser humano; pero todo hombre sabe, que lo que no esta vivo no crece, y, que si esta vivo, y, es humano a fuerza esta animado, un embrión de un mes, era Yo, la primera vez, que me llamaron Señor después de mi Encarnación, me lo contó; Mamá, Yo, como es lógico, no me acuerdo, entonces no tenía memoria, voy a pedirte un favor, “ no me mates en tu tiempo” recuerda que lo que hagáis a uno de mis hermanos me lo hacéis a mí “


Caí de rodillas y le prometí obedecer; Él puso su Mano sobre mi, frente, luego, me levanto, y me dio un beso fraternal y divino en la mejilla

Salí del pretorio, y, baje corriendo las escaleras, se me introdujo un tacón, en un hueco, y, rodé escaleras abajo

De repente oí una voz, que no me era desconocida, la de Juan, uno de compañeros de viajes

“Vamos despierta”

¿Qué pasa?

Caíste por las escaleras

Sí, lo sé, fue por mirar para Pilatos

¿De qué hablas? Tú no estas bien, te afecto el golpe, amiga, que estamos en el 2013, no en el 33

No respondí, tome mi móvil, e hice dos llamada, una anulando una transferencia bancaria, con la que pensaba pagar el aborto de la joven; la segunda fue a la joven que iba ser madre; brindandome, como "madre y, abuela"
Cuando conté lo sucedido , me dijeron que fue un sueño; no lo sé, es posible, pero, es cierto que lo que hacemos a los demás se lo hacemos a Él




Fin

Oasis


Oasis
Alzo la ojos a un cielo abrasador, miro a su amigo, en la misma situación que él,intento humedecerse los labios con su propia saliva, pero su boca estaba seca,el sol caía sobre sus espaldas como el látigo de un verdugo, vagamente recordaba, lo que habia sucedido, se había perdido en el desierto, por culpa de una tormenta de arena, no sólo otro que pronto se hizo su compañero, su confidente, al que contó sus miedos, y, del que escucho, también sus temores, se habia perdido con él, y, con él pensó, moriría, la sed era ya, inaguantable; nada podía hacer, varios espejismos, habían aumentando, aún más si cabe su tortura.
De pronto, lo vio, un pequeño río, vegetación, si por fin, podrían beber, y, seguramente algún beduino del desierto, gente buena, noble, y hospitalaria, les daría alojamiento y, comida en su tienda;tocó el brazo de su amigo; mira, ahí esta, “un oasis” vamos, pero el otro, no se movió,“no voy, será como antes, un espejismo,estamos ya, con locura colectiva, cuando llegues, sólo encontrarás arena, y, morirás”no, podía creerlo, y, replicó
“No vamos, estoy seguro que es un oasis, pero aún si no lo es, debemos intentarlo, tenemos que luchar por nuestra vida, si no lo es, moriremos es cierto, pero aquí también, por lo menos no morir sin intentar vivir”
El amigo se negó,se despidió de él; y, fue arrastrándose, por la arena, como un animal, más que como un hombre, hasta que pudo meter su cara, en el agua cristalina, bebió, hasta que no pudo más, luego lo introdujeron en una tienda, hablo de que tenía un compañero, y, fueron a buscarlo, lo encontraron ya muerto, si no se hubiese rendido, si hubiese mantenido la esperanza, y, le hubiera seguido, estaría vivo como él, pero se dejó vencer por los anteriores fracasos,y, el oasis, entonces no era un espejismo
Fin

viernes, 24 de mayo de 2013

La locura de Dios


La locura de Dios 
Cuando aún no había tiempo, pues Dios, Padre, Hijo, Espíritu Santo,  nuestro Dios, el Dios, Uno, y, Trino, aún no lo había creado, para sus creaturas,  que tampoco existían, Dios no tiene tiempo, ni lo precisa, para Él, siempre es Hoy.


Y, Hoy,  porque este es el tiempo de Dios, aunque para los señores científicos,  y, para todos los pobres mortales,  hayan transcurrido, millones de años;  Dios tuvo una idea, dijo:

 Vamos a crear al hombre, al ser humano. Lo crearemos para llenarlo de nuestro Amor. Esto lo dijo el Padre: y, añadió


Lo haremos semejante a nosotros. Lo haremos hijo de Dios. Y, para que se sienta feliz. Crearé para él la luz, para que no tropiece al caminar. Haré los océanos. Y, así paso a paso. El Creador fue describiendo; cada una de las criaturas que iban a salir de sus manos.
Incluyendo los ángeles. Y, luego al final lo que crearemos a él, pero no haremos uno sólo lo haremos pareja. Lo haremos compañía, para que sea mejor semejanza nuestra, encomendaremos a los ángeles que lo custodien. Pues para eso. Los hemos creado.

Hablo el Espíritu Santo, y, dijo, el ser humano. Rechazara nuestro amor. Se revelará engañado por un ángel que también se rebelara, pero yo tomaré posesión de otros hombres. Que nacerán de aquel. Y, les hablaré del Amor que sentimos por él. No harán caso.

Entonces hablo el Hijo. No sólo no harán caso. Sino que mataran a aquellos hombres. La muerte será una criatura, horrible, introducida por el ángel rebelde. Pero yo la venceré, Tú, Padre me mandaras a la Tierra, y, Tu Espíritu Santo. Me ayudaras a hacerme hombre. A convertirme en criatura, en el seno de la criatura humana más santa. Que sólo nosotros podremos crear. Yo elevaré la dignidad del hombre. Ser hombre, será lo más grande, porque Yo Dios seré hombre. Naceré pobre. Trabajare. Seré perseguido, anunciaré a los hombres. Lo mucho que Dios;  los ama. Y, les contaré, que no somos un Dios solitario, que siendo un solo Dios, somos 3 Personas; unidas por el Amor.

Ellos me mataran aunque no todos. Pero si serán la rebeldía: de todos,  la causa de mi muerte, pero Tú Padre. Yo, y, Tú Espíritu Santo, volverán la vida a mi cuerpo mortal, hecho ya cuerpo en todo digno de Dios. Volveré a la Casa, de donde como Dios aunque parto me quedo. Y, me sentaré como Hombre a tu Derecha Padre. Traeré en mi Cuerpo humano mis heridas, mis lágrimas. Y, mis risas. Pues en mi, Dios va llorar, y, reír. Y seré Mediador de mis hermanos. Tú Espíritu Santo. Serás el Alma de la Comunidad de hombres creyentes en mí, que dejaré en la tierra. Y, que se alargará al Cielo. Se llamara Iglesia Católica.

Con todo eso es poco para esa criatura llamada ser humano. A la que sin haber creado tanto queremos. Por eso, con tu Permiso Padre. Me quedaré con ellos. Oculto en un pedazo de Pan, y, en una gota de vino. Allí escondido como Hombre, y, como Dios esperaré me vengan hablar, a oír.

Hablo el Padre. Se burlaran de Ti. Emmanuel. Te insultaran, hasta profanaran el Pan en el que te escondes. No te reconocerán, como no te reconocerán en los otros hombres.
Muchos de esos hombres a los que vamos a crear, dirán que Dios no existe. Y, a veces será por odio. Otras porque otros hombres, nos oculten.

Sin embargo. Nuestro Amor es un Amor divino. Como ya amamos a ese desagradecido ser humano. Vamos a darle la vida. Para que existiendo pueda gozar del Cielo.

Y, dijo El Padre. El Hijo, y el Espíritu Santo. Hágase la Luz y la Luz fue hecha...; y después en un proceso que para los científicos duro miles de millones. De años, pero que para Dios. Como no existe tiempo. Duro menos que un segundo, fue creando el mundo. Y, todo se cumplió como Dios lo había previsto. Y. se hizo el Hijo, Hombre, y fue despreciado y crucificado. Y. resucito. Volvió al Padre, y envío el Espíritu Santo, para vivificar su Iglesia. Y, se quedo en La Eucaristía.

Todo ello prueba la locura de un Dios –Amor. Porque nosotros a Dios no le hacíamos ninguna falta. Pero el Amor no entiende de razones. El Amor si es Amor siempre esta loco. Y. esta es la locura de Dios.

Fin


viernes, 5 de abril de 2013

Un comensal de los cinco panes


Rubén, había acudido con su familia, y, con unos vecinos a la celebración de la fiesta de “las tiendas” en recuerdo de los años, que,  “El Pueblo de Dios”;  había pasado en el desierto.

Para Rubén, aquella era una fiesta simpática. Pero sólo eso; como judío que había tenido la suerte de criarse, y, educarse en Atenas, no creía nada de lo escrito en la Thora; por supuesto, que se guardaba mucho de comentarlo, salvo con sus amigos. Elías,. David, y Juda; estos aunque le llevasen la contraria, nunca lo traicionarían.

Uno de sus amigos; en concreto David. Se dio cuenta de la presencia, de un Hombre que había convulsionado a todo el pueblo; del carpintero de Nazaret;  se lo hizo notar a Rubén, y, sus acompañantes; quería que aprovechasen la ocasión, de acercarse al joven Carpintero, y, Rabí.

 Rubén, rechazo la idea; argumentando;  que había ido a celebrar una fiesta simpática, no a oír a un loco, que se creía Hijo de Dios.

Lo cual era imposible, suponiendo incluso que hubiese Dios, cosa que no estaba demostrada; sus amigos, le mandaron tener cuidado con sus palabras; mas Rubén sabía que con tanto barullo de gente, nadie podría oír lo que decía.

Al cabo de unos días; todos los que estaban en la fiesta, incluidos Rubén; y, sus amigos, vieron, que no quedaba comida; No tardo en surgir el desaliento, y, las críticas de unos contra otros; si los de siempre, no se hubiesen empeñado en quedarse unos días más para escuchar, “Al Maestro”. “Al Carpintero”. Nada hubiera pasado, pero claro en aquellos días, la comida se acabo. Y, ahora, no tenían donde comprarla, estaban en un descampado; a muchas horas de camino, del primer puesto de venta, de la primera casa. No tenían que comer, e iban a desfallecer de hambre,  iban a morir.

Rubén maldecía al” carpintero ”, y, a sus partidarios diciendo que si no fuera por ellos; nada de aquello habría pasado, este era para él el único culpable, Él, y, sus amigos, y, los tontos que, creían los cuentos que contaba. Se enojo cuando oyó, a una viejita decir que seguro que Jesús, lo solucionaba; claro que nadie, creyó a la pobre mujerera cierto que Jesús; había hecho cosas sorprendentes, pero también lo era que aquello lo excedía todo; estaban allí unas 15.000 personas. ¿Cómo iba alimentarlas a todos?

De pronto, uno de los compañeros de Jesús. Se acerco, y, les pidió que se sentasen en la hierba, y, que pasasen el recado de sentarse unos a otros, Rubén se negó pero no le quedo más remedio, ante las presiones de los demás; aunque  lo hizo,  de mala gana, y dispuesto a saltar sobre, Jesús si pretendía aprovechar la ocasión, para convencerle, de lo que jamás seria convencido.

Unos minutos más tarde;  Rubén, y,  los demás tenían en sus manos; un pedazo de pan, y, un pescado; comió con ganas, y, hasta  repitió. Pero Rubén, no se percato de ningún milagro; porque no miro, para los que tenía a su lado,  no vio, que a todos les pasaba igual, que el pan y el pescado; se estaban multiplicando; ni supo que un niño, el hijo de Caifás, le había entregado a Jesús; cinco  panes, y, siete peces.

Rubén, se imagino que el pan, y, el pescado, se los habría olvidado alguien que tuvo que irse; no vio el milagro; así que no marcho en pos de Jesús; Para hacerlo rey, el regreso a su hogar, negándose desde el primer momento. a aceptar un milagro que estaba sólo en la mente de sus amigos.


Al día siguiente, tampoco se escandalizo, ni se alarmo cuando sus amigos le hablaron de que Jesús había prometido, dar a comer su propio Cuerpo, y, a beber su Sangre. Para Rubén aquello era tan posible, como el hecho de que hubiese alimentado, con la cantidad de panes, y, peces que le dijeron sus amigos, a toda la gente, que estaba en el monte, y, como lo otro era falso aquello también pero a él no le preocupaba.

Jamás hizo por encontrarse con Jesús

Y, cuando Jesús fue traicionado, y, condenado a muerte. Rubén no estuvo allí para gritar ni a favor, ni en contra, ni en contra de Jesús

Estaba,  por encima de las supercherías de su pueblo, y, cuando se corrió el rumor de su Resurrección, cuando empezaron, a perseguir a sus discípulos, le pareció acertada la postura de Gamaliel, era una tontería, perseguir, aquélla pobre gente que creía en un muerto resucitado; trato de oponerse con todas sus fuerzas, a la persecución de Saulo, discípulo de Gamaliel..

Rubén estaba ciego como aquel día en el monte.

Ni la valentía de mártires, y, confesores. Ni el amor con que se amaban, unos a otros lo convencían;  todo eran casualidades, cosas que pasaban porque sí, sin más explicación.

Un día aquella pandilla de locos, se disolvería, y, nadie se acordaría de ellos; no, sabia que iba suceder un hecho, que le marcaría la vida.

David, uno de sus amigos, vino a buscarlo, para que llevase de parte de una mujer, llamada Salome, una capa a su hijo que estaba preso; a ella no le permitían hacerlo, y como David, era de los que habían aceptado al Señor.; aunque no tan  conocido;  como los Apóstoles,  le había pedido el favor.

Rubén, no se negó a acompañar a su amigo; su indiferencia por la nueva doctrina era tan conocida por todos; que nadie lo iba a vincular con los “nazarenos”

Al entrar en las mazmorras de Herodes, sus ojos se fijaron en el hombre que estaba allí; era uno de los acompañantes, y, pariente de Jesús. Jacobo ó, Iago el hijo de Zebedeo, y Salome.; sintió pena al verlo encerrado, era un hombre todavía joven.; no debía de tener más allá de los 40 años; sin duda tuvo mala suerte por causa de aquel,  loco; que acabo colgado de un madero

De no ser por Jesús, Jacobo, se hubiese casado, y. ahora seria un judío normal, mientras que en aquel momento debía de estar maldiciendo, su suerte, pues la sentencia ya estaba dictada, y, dentro de 5 días seria ejecutado, por traidor a la patria y al judaísmo.

Rubén decidió acercarse hasta el discípulo que se envolvía en la manta; para librarse de las mordeduras de las ratas. Y, decirle lo mucho que  lo sentía, que si podía hacer algo por él que se lo dijese


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Santiago; que este. Y, no otro era Jacobo; alzó la vista, lo miro con un semblante tan lleno de dicha; que, en un principio  pensó que había enloquecido, pero luego hubo de convencerse a si mismo, de que un loco, no tenia aquella mirada; que, era la mirada de un niño.

“Yo también lo siento, siento no haber podido hablar á más personas, de que Dios los ama tanto, que envió a su Hijo a morir en una cruz por ellos. Sabes cuando estuve en el Finisterre en la Hispania.; me dieron ganas de volver, la de dioses que tienen aquellos pobrecitos, hasta en la huerta les nacen dioses.

Pero María Nuestra Señora; aunque;  no le guste que le llamemos así, yo le pregunte al Maestro, sí podía, y, me dijo que si, pero que mejor la llamase Madre; pues bien Nuestra Madre; me vino ver;  no. no es que hiciese siendo, mujer  semejante viaje;  es que cuando yo estaba decidido, a dar media vuelta, y, regresar, tuve un sueño, y. en ese sueño me hablo, me dijo que siguiese,  y, , que la Fe en Jesús seria tan sólida en aquel lugar, como un pilar de piedra que había, entre unos matorrales.

Cuando desperté, y, comprobé, la existencia del Pilar no me cupo duda. De que mi Señora, y, Madre se me había aparecido en sueños.; para transmitirme un mandato de su Hijo; estuve cerca de 5 años instruyéndolos; si vieras como aceptaban los pobrecitos la noticia de un Dios amor.; sus ídolos son tan crueles; claro como no son nada; por eso siento dejar este mundo; porque quedan tantos sin enseñar;  pero por otro lado estoy alegre; porque por fin, voy a ver a mi Señor a mi Amigo;  voy conocer ese Dios amor del que ahora soy hijo;  sé que de estos mis discípulos de Hispania, podré seguir ocupándome en el cielo.

Desde allí les ayudare a extender la Fe. Y, sino. Lo harán otros. Que yo sólo soy un instrumento en las manos de Dios. Siento pena también por dejar a mi madre, que como sabes quedo viuda hace 2 años, y, mi hermano Juan vive con, María la Madre del Señor desde que este se lo pidió en La Cruz.

Tengo miedo a fallar, como falle cuando el Maestro estaba en el huerto, y, nos pidió orásemos con él, y, yo me dormí. Tengo miedo, de retractarme; por salvar mi vida. Decir que Jesús no resucito. A eso si tengo mucho miedo. Por eso, rezo continuamente”

Rubén, le puso la mano en el hombro y le dijo; “O, sea que puedes salvarte, pues sálvate, di que no resucito”

Santiago, lo miro, con pena, y, le dijo. “si, digo que no resucito entonces será cuando no podré salvarme, yo sé que resucito. Yo comí con Él después de resucitar, y, sé que yo resucitare también”

Rubén, abandono, la mazmorra sin saber que decir. No entendía como un hombre se dejaba arrebatar la vida tan fácilmente; cuando podía salvarse, con pronunciar unas palabras.

Cinco días más tarde Santiago, fue llevado ante Herodes, y, el Sanedrín reunido. Allí. Se le mostró al verdugo que lo ejecutaría de seguir en su postura; Rubén estaba allí, y, se decía; “pronto empezara a temblar”, pero Santiago no vacilo. Confeso a su Señor- y Maestro, Y, ofreció su cabeza al verdugo.

Al día, siguiente un hombre se presentaba ante Herodes, y. el sumo sacerdote Ananas. Sucesor de Caifás, este hombre era Rubén, y, había pedido ser recibido porque sabía donde había un nuevo discípulo de Jesús. Deseosos como estaban aquellos monstruos de sangre lo recibieron enseguida.

¿”¿Dónde este ese nazareno?” Le preguntaron.

Aquí ante vosotros. Respondió –Rubén. Soy yo.

¿Tú te has vuelto loco. O quieres burlarte. Que te ha convencido. Has visto, acaso alguna señal. O has oído hablar en lenguas extrañas. ?

He visto mucho más que eso

He visto a un hombre dejarse matar cuando podía salvar su vida

¿Y que (le dijeron) siempre ha habido locos y fanáticos?

Cierto pero los fanáticos mueren temblando. Llenos de miedo, este murió lleno de paz. Mejor dicho se durmió

Los fanáticos mueren maldiciendo a sus verdugos. Este murió perdonando, y, rezando por quienes lo mataban; a los que deseaba, ver, pronto en el lugar en dónde él esta ahora, por eso supe, que Alguien lo estaba sosteniendo. Que su Fuerza le venia de aquel que murió, y, resucito, y, al que yo no supe reconocer cuando multiplico aquellos panes..

Rubén fue condenado a muerte por traición, y, ejecutado, inmediatamente. Su cadáver arrojado a una de las alcantarillas. De donde sus amigos lo recogieron, y, dieron sepultura en una de las muchas tumbas excavadas en tierra. Jamás pensó nadie que había muerto, por confesar a Jesús.

Ese era el secreto que casi se lleva guardado a la tumba. Si no fuese por un joven esclavo;  que se entero de todo; y, lo contó a su familia;  así, de boca en boca. la historia llego a la viejecita que me la contó.

La Sangre de los mártires es siempre semilla de nuevos cristianos.
Fin

El traidor



El traidor
En realidad debería llamarlo, “la traidora”

Yo tendría sobre unos 11 años, y, la profesora de lengua; nos había pedido que escribiésemos en una cartulina con dibujos, una historia de un pescador; a mi me ayudo a escribirla un tío mío, al que siempre considere un padre; y, me hizo él los dibujos, transcurría en Japón, y los personajes tenían nombres que sonaban a japonés; era la historia de un pescador muy pobre....; pero bueno no voy a contar aquí el cuento,

El caso es que la profesora, me dijo que estaba lleno de fantasía (claro era un cuento) y se quedo con él, además me puso un cero en gramática.

Paso el tiempo; y, un día, hace cosa de no muchos años, leí en la prensa, la noticia de que una persona dedicada al mundo de la enseñanza había ganado un importante premio literario, la cara se me hacía conocida, pero no sabía de que, por la noche una amiga me llamo para decirme que era “ mi antigua profe de lengua castellana”, en un principio me alegre, siempre alegra que los demás lleven premios, y, me decidí a ir comprar el libro; pero una vez que lo tuve en mis manos, no pude menos que ojearlo, y, al leer el argumento, vi. que era el cuento que yo, con ayuda de mi tío, había escrito con tan sólo 11 años, ni siquiera había cambiado el nombre de los personajes; el cuento que dormía en mi subconsciente revivió de nuevo.

No compre el libro; salí de la tienda indignada; pero qué podía hacer; no mucho, es decir nada; no podía ir a denunciar plagio, porque no tenía pruebas, así que preferí que fuese el tiempo el vengador.

El libro fue un éxito, y, al poco tiempo; saco otro, éste si era suyo; “una esquela funeraria”; tiene más argumentos; y, más imaginación;  la editorial lanzo muchos ejemplares;  confiaban en el éxito del anterior, sólo se vendieron tres.


Fue su última publicación, ni siquiera es preciso;  decir el nombre porque nadie la recuerda ya.

El relato de mi tío aunque con su firma, si fue leído, la mala profesora, que abuso de su poder, y. engaño a una niña, recibió su castigo

No hay mejor plato, que la venganza cuando no se busca, y, es Dios mismo quien la trae

Fin

En la vieja ofícina




En la vieja oficina 
Este cuento, transcurre en una vieja oficina, los protagonistas  son unos objetos, que se pueden ver en  cualquier oficina, la de nuestra historia, es una inmobiliaria, en la que trabajan, su propietario, D Amador. Y, una secretaria, de nombre, Rosalía; y, un mecanógrafo, cuyo nombre es Luís; D. Amador,  los llamaba,  "mis chicos" pese a que ambos, ya hubiesen cumplido los 40 años hacía tiempo.

En la oficina, se archivaba a mano, y, se escribía en  una vieja  Olivetti, no había ordenador, ni  a nadie se le había pasado por la cabeza la idea de pedirlo, con la vieja máquina de escribir  bastaba, y, sobraba.

Hasta que un día, Rosalía la secretaria, cometió sin querer un error; cuando lo vio  ya no podía enmendarlo, y, tuvo que escribir  otro documento, con lo que atraso el trabajo, lo comento a la hora del café con Luis;  y. decidieron pedir, a Don Amador  un ordenador personal, con el se archivarían mejor los clientes, y, no  habría peligro de que se perdiesen sus datos, y,  las cartas irían siempre sin errores, y, además quedaría sitio libre en la  oficina, así como lo pensaron lo hicieron; en un principio, don Amador  se negó , le daba pena deshacerse de la vieja Olivetti, y, de su viejo archivador, pero lo convencieron de que era una solemne tontería, que sólo se trataba de objetos, sin alma que no sentían, y, que  además podía regalar la máquina; aunque  no creían que nadie la fuese aceptar.

Aquella misma noche, a eso de las doce la hora mágica, esa  hora en que los duendes salen de sus escondites, y, los objetos inanimados cobran vida, en la humilde oficina de Don Amador, una vieja máquina de escribir, unos lapiceros, y, un viejo archivo comentaban la última decisión. "yo ( dijo la máquina de escribir), no creáis que no  comprendo a Rosalía, trabajar conmigo le resta tiempo, yo no puedo avisarle si ha cometido una falta, o no, pero de quien me duele es de  Amador"; le contestó el viejo archivo, "completamente de acuerdo contigo querida".Como es lógico el lápiz el bolígrafo, y, el papel también quisieron dar su opinión, y, todos coincidieron en que Don Amador, era un desagradecido, "Vamos a ver, dijo muy ufano  (el lápiz),

¿Dónde, escribía, don Amador? Sus  primeras cartas comerciales, e, incluso su primera carta de  amor, para que  doña Clotilde, Clotí por aquel entonces, supiese que, no era una receta médica, lo que recibía,(todos los útiles de la oficina, rieron la gracia del lápiz), dónde,  en ti  vieja amiga, en ti, que con tus  pobres teclas, le ayudaste no sólo a conseguir el cariño de su amada, si no también a poder llevar adelante el negocio; pero se ve que tiene,  mala memoria, y, tu mi querido archivador en ti coloco los datos de sus primeros clientes,  y,  ya lo  ha olvidado; pero tampoco, creo que debamos justificar a Rosalía y a Luis, también ellos se han  beneficiado de vosotros, yo propongo que cuando mañana traigan el  ordenador; le hagamos el vacío, vamos que no le  dirijamos la palabra.

"Sí,  que le va importar eso mucho al ordenador"  respondió de nuevo la  anciana Olilvetti,  mirándonos como nos  mira, por encima de la pantalla, lo que debemos  hacer es procurar  no cometer errores, así a lo  mejor, deciden  no deshacerse de nosotros".

"Yo (contesto el archivo), no quiero desilusionarte "Olí", pero no conseguiremos nada por bien que hagamos nuestro trabajo, que no depende sólo de nosotros, sino de los humanos que nos manejan, no podremos evitar que la avanzada técnica de nuestro "enemigo nos sobrepase; pronto estaremos en el sitio de  los trastos inútiles-

A la mañana siguiente. Don Amador instalo  su PC en la vieja oficina, aquel día  no paso nada digno de mención, ya que  tanto  él como sus empleados;   eran unos novatos en el manejo de la informática, así que  tanto  la  maquina de escribir  como el archivo manual fueron usados más que nunca, pero eso si, teniendo que oír su sentencia de muerte, "mañana éstos irán al polvo"  y. las cosas de día no pueden  hablar pero oyen, y, la máquina y  el archivo oían, y,  se sentían muy tristes.

Llegó por fin la noche, y, en la noche llegaron las 12 y todos cobraron vida, todos  incluido el ordenador, ninguno quiso hablar con él, lo llamaron esquirol, vendido, él mando un mensaje a la máquina, a la que dijo tenia unas teclas  bellísimas y, que estaría muy feliz de  poderla invitar al baile, ella  le respondió, que como se atrevía después de  ser el causante de que al otro día, los fueran arrojar a la calle.

"Yo respondió (el ordenador), no soy culpable de nada, también tengo que cumplir la misión para  la que fui  fabricado.  Pero ello no quita, que no  pueda  coexistir con  vosotros, ambos podemos ayudarnos,  Rosalía puede por ejemplo escribir sus notas en ti, y, luego para enviarlas hacerlo conmigo, así como  Luis, y, Don Amador pueden  guardar sus datos en el archivo manual, y, después  hacerlo en mi archivo informático".

Si todo eso esta muy bien, pero es que quieren ahorrarse trabajo no aumentarlo, así que por culpa tuya, nos van echar a la calle, si fueras honrado harías que te devolviesen a la tienda, ya te compraría otra persona que no tuviese tampoco: máquina de escribir, si lo haces,  acertó a decir la máquina a lo mejor acepto;  ir un día al baile contigo.

"Yo haré lo que pueda respondió éste, pero no os aseguro nada, sólo  soy una máquina eléctrica, más avanzada pero una máquina, y, los hombres son seres superiores, si quieren, por  que yo  les haga alguna faenita no conseguiremos nada, sólo tendrán que comprar otro como yo, pero por intentarlo que no quede

A la mañana siguiente Rosalía, sé  dispuso a escribir en el ordenador, pero  este como si tuviera voluntad se paraba, cometía más faltas de las que ella escribía, no  se  corregía, parecía como si lo hiciese a propósito, tanto que desesperada decidió acudir a la  máquina de escribir, y ,le salió todo perfecto; claro que aquello no la  iba hacer cambiar de opinión, seguro que  había pulsado una tecla  mal, pero por más que lo intentaba, el  ordenador seguía  funcionando incorrectamente.

Llego Don Amador, trato  de escribir, tampoco,  lo consiguió, por último, Luis   el otro empleado;   y   la nueva máquina ó, el ordenador escribió correctamente, con lo que se pusieron a discutir entre los tres

Pero lo realmente malo llego, cuando  le toco el turno de meter los archivos dentro, menos mal que tuvieron la  idea de no tirar el viejo , puesto que se los borro todos, como aún no eran duchos, en  los líos de la informática, no  sabían recuperarlos,

En resumen  tomaron una resolución bueno;  la tomo Don Amador, se quedarían con la vieja máquina, y, el viejo  archivo estos  convivirían con el ordenador,

Así al otro día; la secretaria Rosalía escribió en la vieja máquina de escribir, y, los documentos más urgentes en el ordenador, que ya se portaba “bien”; los más urgentes, y ,lo mismo hacía Luis con el archivo

Aquella noche el ordenador, se  declaro a la máquina de escribir, y, unos  días más tarde en la hora mágica, de  las 12  de la noche  se casaban, actuando como testigo el lapicero que ofició la ceremonia, un tiempo más tarde venia al mundo una pequeña calculadora, con una pantalla parecida a la de su papá, el ordenador  y, unas teclas como las de su mamá  la máquina de escribir.

Nadie en la oficina relaciono la aparición de la calculadora, unos pensaron que la habrían comprado los  otros, pero desde aquel día en la oficina de Don Amador había una familia feliz

Fin