martes, 26 de diciembre de 2023

Jesús bancario

 

Jesús bancario. Cuento
Era una mañana soleada, José trabajaba en una mesa, y había terminado hacía rato un arado, que no cobraría aquella familia para quien lo había hecho; habían tenido un mal año
María tendía la ropa a clareo
Jesús llego corriendo
Papá, mamá, escuchadme, voy a trabajar en el banco del pueblo, me han  contratado
José y María, dejaron todo, y fueron escuchar
Qué dices Jesús
Que voy a ser banquero
Banquero, no hijo, bancario tal vez dijo José, aunque no te veo yo a tí en esas lindes
Yo, tampoco dijo María
Sí, estoy muy ilusionado, traigo la tablilla porque preciso tu permiso, papá. Dijo mirando a José
José firmó
María dijo a su esposo. Tranquilo cariño, el niño no tarda en volver a la carpintería, y pobre banco
Jesús empezó su trabajo de bancario
José y María escuchaban a los que tenían ahorritos en el banco, hablar bendiciones del muchacho, los clientes aumentaban
Hasta que llegó Jesús un día a casa
Papá, mamá me han despedido
Qué has hecho hijo, preguntaron a coro
Nada, lo normal. El banquero quiere hablar contigo
José fue hablar con el banquero, que colgaba el cártel de cerrado por quiebra
Qué paso Eliaquim
Qué paso que tu hijo Jesús me llevó a la quiebra
Cómo
Pues mira, yo le dije. Jesús tú en tu casa, paga a la gente el interés por el dinero que depositan, y, ya sabes lo que hay que hacer, cuando nos piden un préstamo
Me dijo, si jefecito a mandar que mi Padre, me mandó a servir; pues bien José yo féliz, los clientes aumentaban, como no iban hacerlo, sí daba todos los préstamos que le pedían, y cuando iban a devolverlo, no lo cobraba, o cuando le preguntaban cuándo tenían que devolver y los intereses les decía, cuando te acuerdes sí puedes, y de los intereses olvidate.
Pero lo peor no fue eso, que lo fue, es que sabes a como pagaba los intereses por el dinero que traían

No, cómo voy a saberlo dijo José
Pues a ciento por uno, no, no me equívoco José, no el uno por ciento 1% que seria lo normal, bueno lo normal algo menos, sí no ciento por uno, es decir que sí uno traía, un denario se llevaba 101
y cuando le pregunté, a quien había visto obrar así. Pagar ciento por uno, prestar y dar sin esperar recibir, me dijo con una sonrisa.

Le ví, se lo veo hacer a Papá, Él os da sin esperar nada a cambio, y os devuelve si algo le dais el ciento por uno, que nada le dais pues todo es suyo.
Le dije que se fuera. Me dio un abrazo y se fue. Ahora José tú dime cuando tú prestaste dinero, salvo a un vecino, cuando tuviste un banco, cómo qué te ve hacer eso a tí.

José que sabía a que Papá se había referido Jesús, y no podía aclararlo al bueno de Eliaquim, se limitó a decirle, esta en la edad, tiene 18 años, hay la juventud quien la pillará Eliaquim

Ojala el Mesías estuviese ya entre nosotros, incluso aunque aún no se hubiera revelado, lo precisamos José

Tranquilo Eliaquim, está muy cerca
José no dijo más. Abrazo y beso como era la costumbre a su amigo ex banquero y se despidió.
Fin,

Ana y la pequeña María

 

Ana y la pequeña María
Ana la esposa de Joaquín miraba a su pequeña niña, era tan hermosa, pero sobre todo tenía un algo, que hacía que pareciese más santa que el Templo, no es que fuera buena, lo era sin dejar de ser traviesa, es que se le sentía sufrir cuando veía hacer daño, y tan feliz, de rodillas, o de pie recitando los Salmos, o hablando en silencio con su Diosito
Ana sabía que al ser su esposo Joaquín descendiente de David, y no tener hijos varones, la nena María, debería ser dada en matrimonio a un descendiente de David
Pero para eso faltaba tiempo, la pequeñita solo tenía 6 añitos, que  El Dios de Israel la cuidasen.
Recordó el día en que la llevaron al Templo para agradecer y con sagrarla a Yhv
María que acariciaba un cachorrito de perro, lo besó, lo dejo con cuidado en el suelo, y corrió a los brazos de Ana
Y, no olvidemos los apócrifos Ana no era una anciana, era una mujer madura sí, pero jovén
Mamita, (Inma) ¿Sabes una cosa, quiero mucho a Diosito, es  tan bueno, y sufre tanto cuando nos portamos mal, yo no quiero portarme mal nunca?
Ana la sento en su regazo, le prohibió referirse al Eterno, con la expresión, “Diosito”, cuando hubiera otras personas que pudieran no entender, le dijo que estaba segura, que ella nunca se portaría mal, y le contó que de su familia, es decir de ella podía nacer el Mesías, bueno de ella, o de otra chica de su misma  tribu

A la pequeña María, la carita se le iluminó
El Mesías, sabes mamita, yo pido a Dios todos los días que lo mande, que venga ya, luego le pido perdón por mandarle y le pido, que lo mande cuando él quiera- Me gustaría tanto conocerlo, me postraría a sus pies, le llamaría Señor, pues es Señor por decisión de Dios, el Ungido como David, le obedeceria, lo intentaría, él me llamaría su servidora. Pero no quiero que venga por eso, sino para que todos los hombres también los gentiles pobrecitos, se puedan salvar, puedan conocer a Yhv, eso solo el Mesías podrá hacerlo

Ana, escuchaba entusiasmada, a su pequeña, pero como buena mamá judía, la corrigió. El Mesías,  viene para el Pueblo de Israel, para dominar sobre los gentiles, para que Israel domine sobre todos los pueblos

No mamita, te equivocas, viene para todos.
Qué cosas tienes, Dios quiera que lo llegues a conocer mi pequeña

Entonces una alondra blanca muy bella, se posó en el alféizar de la ventana, y dijo. “Pequeña María, tú no llamarás al Mesías, Señor le llamarás, Jesús, le llamarás hijo, y, él te llamará mamá”
Madre e hija se estremecieron, porque la alondra no es un prensora, pero pronto volvieron a la normalidad, miraron y la alondra estaba cantando como cualquier alondra, eso había sido.
Aquel día en el Cielo Los Tres reprendieron entre risas, al joven Arcangel Gabriel, el Verbo le dijo.
Gaby qué según el cómputo humano aún faltan diez añitos para que lleves el anuncio, y la joven más guapa de Israel sea mi mamá. Veo que tienes prisa por llevar el Mensaje
El Padre Dios dijo. Es nuestra mejor obra. Solo tu Encarnación hijo la superará, Y, la Ruhaj divina exclamó. “Yo estoy enamorado
Los Tres que somos Uno, estamos enamorados.
En la tierra todo seguía normal, Ana pidió a su nena le ayudase a dar de comer a unas gallinas, y a preparar la mesa para comer.
Todo seguía igual, una madre y una hija como cualquier otra
La madre y la hija no sospechaban que el Mesías nacería de la pequeña María, que vendría para hacer lo que la pequeña María soñaba, que sería la madre del Mesías, y lo que ni podían imaginarse, que aquella niña sería La Madre de Dios.
Era hija de Ana, pero era también su Madre y su Hermana mayor.
Fin.

viernes, 22 de diciembre de 2023

La ciega


La ciega. Cuento y reflexión
Aurora había nacido completamente sana, una niña fuerte, con todos sus sentidos. Sus padres eran un matrimonio acomodado que llenaron a la pequeña de todo tipo de caprichos. Creció pues consentida, como lo tenía todo, no echaba en falta, ni agradecía nada, despreciaba a las personas de clase social inferior a la suya, trataba con desprecio al servicio. En la escuela e Instituto, en varios pues fue expulsada de muchos, todos privados. Era una compañera egoísta.
Con los animalitos no era mucho mejor, se le antojaba un perro, un gato, hasta un pato quiso una vez, luego se cansaba y ya no lo querían por suerte sus padres daban el animalito a familias que lo iban cuidar bien.
Tambien maltrataba las plantas los árboles, arrojaba basura el mar cuando iban a la playa; y el río de su pueblo lo consideraba su basurero.
Destruía los nidos que podía
Hizo la primera Comunión, para recibir los regalos más caros, y así siguió mucho tiempo, con caprichos, amigos que lo eran por que los invitaba  a cosas caras
Su sentido más desarrollado era la vista, era capaz de ver una hormiga negra, en una piedra en noche oscura. Su tía Remedios le decía que debía dar gracias a Dios por todo lo que tenía, en especial por la vista.
Ella se  reía, Dios en caso de que existiera, no tenía nada que ver con su sentido de la vista, era cosa de los genes.
Un día, ya debía de tener unos 22 años, y se iba casar pronto, se despertó y todo estaba oscuro, llamó con malos modos a una de las empleadas de sus padres, y le recrimino por no haberle abierto aún las persianas y corrido las cortinas, la joven doncella le dijo. Que todo estaba abierto, y hacía un día espléndido. Aurora no le creyó, ella no veía nada, le ordeno que avisará a sus padres estos acudieron y confirmaron lo dicho por la criada. Pero ella seguía sin ver. La llevaron a los mejores médicos, todos dijeron lo mismo, ceguera irreversible; el nervio óptico se había desprendido  no había cura
Al principio se desesperó, maldijo. Pero poco a poco se fue calmando, recordó las oraciones de la Iglesia, los Salmos, lo poco que había retenido de La Biblia, quería aprender braille, para poder leer la Biblia en Braille, de pronto su rostro se iluminó, pidió perdón a todos. Su novio que tenía ya varias amantes y se casaba con ella por interés, al ver que estaba ciega, rompió con ella.
Aurora aprendió Braille, empezó a colaborar en la iglesia como catequista, se paraba a hablar con todo el mundo, le gustaba escuchar el murmullo del río, se paraba  a oler las flores, acariciaba a los perros y los gatos, tenía un perro lazarillo, y un gato epuloncillo, le llamaba por lo tragón que era
Se hizo una persona encantadora
Un día que estaba con su tía Remedios, le dijo. Tía sabe usted una cosa, desde que Dios me devolvió la vista, estoy mucho mejor, la tía pensó que se había producido, un hecho milagroso. Pero Aurora la sacó, de su error. 
No tía no veo en el sentido que usted piensa, en ese mis ojos siguen sin luz y lo estarán siempre, salvo un milagro que ni pido, ni merezco, no me refiero a otra visión más profunda, yo antes tenía ciegos el alma y el corazón, por eso no veía, ni agradecía lo que Dios había hecho, despreciaba y maltrataba sus criaturas, y no solo a las que son solo sus criaturas sino también a las que además de criaturas son su imagen y sus hijos, ahora en mi corazón lo veo claro, y guárdeme el secreto a veces veo a Dios, al Creador al Padre
Cómo lo ves, mi niña. Dijo la tía Remedios, como un viejito
Que va, lo veo como un chiquillo que juega con nosotros, cómo va ser un viejo, no ve tía, que por Dios no pasa el tiempo.
Se enamoró Aurora de un joven que tenía buena vista, se casaron, y no, no tuvieron hijos pero adoptaron dos nenes de dos jóvenes mamás que habían sido ultrajadas, y que en lugar de condenar a muerte a sus bebés los dieron a Aurora y su esposo.
Así que sí tuvo hijos una nena que se llamó como ella Aurora, y un nené que se llamó como su papá Leandro.
Llegó a ser muy viejita y fue una abuelita adorable para sus cinco nietos todos de su hija Aurora, Leandro de fue de misionero a África y murió mártir.
Fin

El cazador, el Tulipán granate y la ribera del mar.


El cazador, el tulipán granate y la ribera del mar. Cuento
Había una vez un cazador, al que en contra de lo que pueda pensarse, le gustaban mucho los animalitos; de hecho él no cazaba para colgar cabezas, ni poner alfombras, es decir no mataba por matar, lo hacía para comer; y para defender los rebaños de vez en cuando
Vivía nuestro amigo. 
Por cierto todos los depredadores cazan, y los humanos somos el primer depredador, pero sigamos con la historia. Así que ahí vamos, vivía en una aldea que tenía mar y río, como también pescaba de vez en cuando, ya fuese en la mar, o en el río; aunque muchas veces iba solo admirar su belleza, contemplar al Creador viendo su obra
Un día vió un hermoso conejo, no era tiempo de veda; y Juan que así se llamaba pensó. “ Que buena pieza, me ofrece el Señor, para alimentar a mi esposa y mis cinco hijitos; hermano conejito, todos tenemos que servirnos unos a otros, tú me servirás de alimento a mí, y a mi familia” Dicho esto internamente, preparó su escopeta, pero el conejo, se echó a correr a toda velocidad, por lo que Juan erró el tiro, pero se echó detrás del animalito, y vió que descendía, hacia la mar
De pronto el conejo se paró; y le habló con voz humana
“Cazador, no me hagas daño, sé que no eres malo, yo también tengo hijitos aún pequeños, sí me dejas con vida, te mostraré algo que te hará rico, y no precisarás matarnos para comer
Juan se frotó los ojos y los oídos, hizo la señal de La Cruz, y tras invocar la protección de la Santísima Virgen. Dijo al conejo
“Es raro que hables siendo un animal, puede seas el Enemigo, para demostrarme que no,lo eres dí ahora conmigo
Bendita sea la Madre de Dios, Viva Cristo Redentor, Que grande es Nuestro Creador”
Pues claro, eso está hecho, los animalitos alabamos a Dios todos los días, él nos alimenta y cuida, y nunca le desobedecemos. Y dicho esto, repitió la pequeña jaculatoria
Juan sabía que El Enemigo, se las sabe todas, así que aún no estaba conforme, por eso añadió
Bien, pero aún falta algo, ahora dí
“Solo Dios es grande y poderoso”
Al oír esto el conejo, rugió como si fuese una manada de leones, el rugido fue tan fuerte, que se desprendieron piedras
Jamás vociferó con una voz que ya no era dulce, sino que tenía sonido al infierno, un olor como a huevos podridos lo infecto todo. Juan se volvió a santiguar, y vió como el falso conejo, se transformaba en una culebra inmensa que se metía bajo tierra.
Dió las gracias a Nuestra Señora, y pidió al Cielo le pusiera cerca un animalito de verdad, para poder cazar
De pronto se fijo en una planta no muy común en aquellas tierras, y máxime cerca del mar. Se trataba de un tulipán granate, y de tamaño gigante
Entendía algo de plantas, así que saco un esqueje, iba dejar la caza, por un momento; y llevar aquello al Instituto de botánica, a ver que le decían
Así lo hizo, las noticias que le dieron, eran inmejorables, Se trataba de un espécimen que se creía extinto; Juan fue recompensado de forma generosa.
Tanto que desde aquel día; solo cazó cuando tuvo necesidad alguna fiera, para proteger los rebaños
Pero como recordaba que el demonio disfrazado de conejo, le había prometido riquezas, con más de la mitad del premio que le dieron, mandó tallar una pequeña custodia de oro, para Jesús, y el resto de la mitad del premio, se lo dió a Jesús también en comida, en ropa en casas, porque Jesús no está solo en el Sagrario, está también en los pobres.
Con el resto puso una quesería, educó a sus hijos y vivió en paz con Dios y su creación.
Fin

sábado, 16 de diciembre de 2023

La historia de un hombre bueno.


La historia de un hombre bueno, dos diablos y como La Virgen evito que Jesús llorará.
Esta historia, pasó hace tiempo
Eliseo era un hombre muy bueno, bien vamos a bajar a la tierra, era una persona buena, siempre ayudaba al que lo necesitaba, pero de un tiempo a esta parte, las cosas digamos que se le torcieron, la enfermedad de su mujer, el quedar viudo  con 3  niños pequeños, hizo que contrajera deudas, y que esas deudas lo llevasen a la ruina, perdió su pequeño rebaño. Y tuvo que empezar a trabajar como pastor a salariado
Aquella noche le tocaba empezar el turno de vela del rebaño después de que en el puesto de guardia sonase la última trompeta,  muy tarde ya, al ir a  notificárselo a su patrón, quien era además el dueño de la Posada, se encontró con dos jóvenes posiblemente, bueno seguro que matrimonio, ya que la joven tenía pancita, era evidente que estaban allí por el censo. Malditos romanos, ya verán cuando venga el Mesías, los va hacer picadillo, dijo en silencio, para que los romanos que rondaban no lo hicieran picadillo a él.
Eliseo escuchó como su amo, despedía a la pareja indicándoles un viejo cobertizo donde se guardaban animales y heno; no es que fuera mal hombre, es que no había sitio
Eliseo dejo escapar una lagrima, le hubiera gustado tanto darles alojamiento, pero en su pequeña cabaña tan poco había sitio, bueno ni cabaña, vivían en las cuadras de su suegra.
A eso de la media noche un poco más, el cielo se volvió como de cristal una música que nunca se había escuchado sonó en el aire, aunque parece ser, que no todos escuchaban la misma, y un joven  muy hermoso sin alas ni tontas, al que se unieron otros igual, les anunciaron el nacimiento del Mesías, el Salvador. Les dijeron que lo encontrarían en pañales en un comedero de animales, vamos un pesebre
Los pastores al momento se dijeron. Vamos a ver lo que nos han dicho, y se pusieron en camino, Eliseo también se levanto, él no podía llevar un cordero, no era suyo, pero se lo pediría al amo, y si le daba permiso volvería por el animalito, lo que le llevaría era la fruta que se había llevado para comer él
Pero entonces se dio de bruces con un desconocido, que se puso a hablar sin presentarse siquiera, y le dijo.
Que eso que pensaba hacer era una tontería, cómo iba nacer el Mesías en una cuadra, si era el rey de Israel, descendiente del rey David, que pensará un poco, además de que los iba salvar un bebé, que precisaba protección, y lo de llevar fruta a una recién parida, es hasta un insulto, yo, prosiguió el desconocido que era en realidad Belcebú, no quiero meterme en lo que no me importa, pero me caes bien, y, pues te doy mi opinión
Eliseo se dijo, pues tiene razón este señor, ni siquiera se preguntó como sabía lo que iba hacer
Al poco tiempo, lo pensó mejor y decidió ir, no iba llevar el corderito, sí dos manzanas hermosas, y un corderito de barro hecho por él, para que jugase el pequeñín fuese o no el Mesías
Y se topo con otro desconocido, este era uno de los diablos más odiados de Satanás, los diablos solo saben odiar, se llamaba Raputino, este le dijo lo mismo que Belcebú, pero añadió que llevar una imagen, era llevarlos a la idolatría, que La Ley prohibía las imágenes, y le cito La Ley, muy bien por cierto, Eliseo dijo que él, llevaba un juguete.
Es un error insistió, tú  quédate cuidando el rebaño de tu amo, y déjate de tonterías, es mi consejo
Eliseo le dio la razón
Pero pronto se dijo, aquí hay diablo encerrado, no voy hacer lo que pensé
Y así lo hizo, fue primero a la posada a pedir permiso a su amo, para regalarles un corderito, y este se lo dio, luego con sus dos manzanas, y una ovejita de barro, hecha por él,  se encaminó a la cuadra donde había nacido el Mesías.
Sus amigos los otros pastores ya se habían ido casi todos
La Mamá del bebé, estaba intentando que esté no empezará a llorar. Fue entonces cuando entró Eliseo, al verlo supo que era él, se disculpó por la pobreza de sus regalos, pero el papá del bebé le dio las gracias, entonces la Mamá, que por cierto Eliseo se enteró entonces de que se llamaba María, tomo la ovejita de barro, y una manzana colorada y la acercó al niño, este aún no podía verla, pero la acarició con sus manitas y sonrío
Y, no lo siento la oveja no se volvió de verdad, Este  es un cuento serio, y Jesús no hacía esas tonterías.
Volveré con un cordero de verdad, dijo Eliseo
No, vuelve tú con tus niños dijo José el papá, tú también eres pobre, lo que has traído, ha sido lo mejor. Yo, dijo María, te lo agradezco mucho, no sabía que hacer para que no empezará a llorar, y ya ves, le ha encantado tu ovejita, y la manzana; gracias Eliseo, estas invitado a la fiesta de la circuncisión, le vamos a llamar Jesús, su Papá quiso ese nombre, para él
Eliseo no dijo nada, pero pensó, pues claro siempre es el padre él que escoge el nombre.
A los ocho días, con sus tres pequeños fue a la circuncisión del pequeño Jesús, quien lloró como un  descosido, y su Mamá como toda mamá también.
Fin

domingo, 29 de octubre de 2023

El Barco

 El barco 

Alejandro se despidió de su familia de su pareja; iba a embarcarse en un crucero que saldría del puerto de La Coruña con escala en diversos puertos; dando la vuelta al mundo.

El crucero había sido el premio de una importante firma de chocolates; ni que decir tiene que hubiera podido llevar acompañantes; pero decidió embarcarse él solo

El buque era un palacio flotante nada faltaba en sus 35 pisos.

Tras una ligera siesta en su camarote. Asistió a la cena con el capitán

Todo dejaba prever que sería un viaje de ensueño

Pero a la 1 de la madrugada un golpe lo arrojó al suelo y vio con horror que el agua llegaba a sus tobillos

Escucho a una mujer gritar diciendo que no podía dejar sus joyas a un hombre fumando un puro diciendo que no había que alarmarse ni Dios podría hundir aquel barco el Titanic era insumergible.

Alejandro miró al hombre como a un loco el Titanic se había hundido en 1912. Estaban en 2023

Como en una pesadilla de la que no entendía nada; pronto comprendió que se hallaba en el desventurado trasatlantico.

Recordó la falta de botes a la pobre gente de tercera.

Tenía que hacer algo.

Se lanzó a tercera tomó un grupo de niños; consiguió lo siguiesen dos familias. Entre todos lograron montar se en 2 botes ocultos; él no se subió siguió buscando gente familias niños que iban solos; botes que no se habían colocado

Al final ayudó a gente de segunda y de primera; para ellos había botes; voluntariamente cedió su lugar a un joven esposo.

Era buen nadador pero el agua fría lo venció. Se encomendó al Creador  y se quedó dormido.

Despertó en una cama de hospital en el 2023. Todos le decian que se había caído por la cubierta; y pensaban había perdido la razón cuando contaba su historia del Titanic

Hasta que en un programa especial de "Cuarto milenio" Un grupo de personas de varios países contaron como antepasados suyos habían viajado en Tercera en el Titanic y se habían salvado porque un ángel les había ayudado a subir se a los botes ocultos.

Los nombres de los antepasados eran los que decía Alejandro; no tenía explicación pero había sucedido.

Dos meses más tarde  emprendió otro crucero esta vez como viaje de luna de miel con su esposa.

Fin

jueves, 26 de octubre de 2023

El desván


El desván. Relato de misterio
Clara había llegado a la mansión que sus amigos, Pedro y Marisa, tenìan en Irún la ciudad fronteriza con Francia.
Clara amiga desde la infancia los guardaría allí
Aunque la casa era antigua de finales del XIX a Clara no le daba miedo
A qué.
Era su escueta respuesta a quién le preguntaba sí no le daba miedo alojarse sola en aquella vieja mansión.
Su día transcurría en la mansión y el pueblo. Salía a pasear por el pueblo a sentarse cerca del río; charlar con los vecinos; comprar el pan en la vieja tahona; la casa tenía horno en el que en tiempos pasados cocian el pan todos los vecinos; pero Clara era de otra época.
Cocinaba en una pequeña vitro instalada en una esquina de la vieja cocina de hierro; aunque muchas veces pedía la comida a una casa de comida tradicional. No solía salir por la tarde lo pasaba leyendo, viendo tv o escuchando música.
Aquella tarde se había quedado dormida en el viejo sofá; le pareció escuchar una voz y un llanto infantil; que parecía provenir del desván. Algo totalmente imposible ya que solo estaba ella; Iría ver que podría ser.
Subio al desván allí estaba una pequeña de unos cinco años llorando; la niña estaba vestida a la usanza de la primera mitad del siglo XX
Se agarró a ella le pidió con sollozos que  no dejasen se la llevasen los malos los que se los habian llevado a todos de su casa de Francia y ahora por culpa de la mujer mala que  los había acusado; habian llegado allí para llevar se a su mamá y su hermana. Por eso se había escondido allí. La pequeña le dio un teléfono con un nombre
Lucía Cao. Debería llamar en  nombre de la niña para que viniese a buscar a la pequeña y llevar la a Caracas.
Clara no podía creerlo tenía que ser un sueño. Sin saber muy bien que hacía le dijo a la niña que no se moviese de allí. Cerró la puerta y bajo al piso. Miró por las ventanas viejos automóviles casas con la  cruz de Satanás la esvástica.
Se dijo que tenía que ser una película; se prepararia un café y un cacao para la pequeña actriz. Pero al entrar en la cocina vio que había desaparecido la vitro un almanaque del año 1942 colgaba de la pared: también había desaparecido el televisor en su lugar una radio tocadiscos.
No entendía nada pero estaba en 1942
Volvió junto a la niña le pidió el teléfono y llamó  a Lucía. La niña le dijo que no abriese la puerta a Lucía a nadie sin la clave
La clave la contraseña era
"En Israel nunca hubo un rey llamado David"
Ella tenía que decir. "En Israel nunca hubo un rey..." Y él que llamaba completar la
Lucía llegó a la noche. Llevaría a la niña que por cierto al fin le dijo su nombre María; Lucía y hasta la pequeña María le enseñaron a preparar dulces; cocer pan y empanadas en el viejo horno de la casa. Antes de separar se. De que se marchasen se tomaron fotos con una cámara y las revelaron al modo clásico
En las fotos se veía  a Lucía a Clara a la niña ante una mesa llena de pan, dulces, empanada, sacando pan del horno y mirando un almanaque de 1942
Una semana más tarde llegaron Pedro y Marisa que tomaron todo por un sueño o una broma de Clara; así  que les mostró las fotos pero en las fotos estaba ella sola; tampoco se veía almanaque del 42.
Lo soñaste amiga le dijo Marisa
Y, Clara se dio por vencida.
Hasta que llegaron Patricia y Angela su nieta y la de Pedro y Marisa.
Abuela pregunto.Patricia.Quiénes son esta señora y esta niña vestidas como en el cine.
Clara confirmó con su nieta que Patricia las veía.
Pero lo mejor fue lo de Angela reconoció una foto vieja idéntica que colgaba en el comedor de su bisabuela paterna en Lyon y
otras en álbumes de su bisabuela está le había contado que toda su familia salvo su mamá la hermana de esta  y una tía habian sido víctimas del genocidio nazi.
la mamá de su bisabuela, su bisabuela y su tía lograron llegar a un pueblo de España y ocultar se
en una casa; de donde los nazis alertados por una
colaboracionista se las llevaron menos a la mamá de su bisabuela que se escondió en el desván.
Ella ayudó a que se la llevase su nueva mamá.Lucía
Clara había sido "llevada a 1942" para salvar una niña judía del Holocausto; y con ello a su amigo Pedro 
Fin