martes, 7 de enero de 2025

Mi último tango

 Mi último tango 

Es la historia de una mujer mayor. Corrían los años 60, en unas improvisadas terrazas puestas no lejos del monumento a Curros Enríquez, casi frente al viejo Hotel Atlántico, al lado de Copacabana, frente al Kiosco Alfonso. Que aún era cine

Yo era muy pequeña sentada con mi abuela bebía una naranjada, jugaba.

Mi abuela con su moño sentada regia bebía el suyo 

Fue entonces cuando se acercó una mujer, no podría describirla; hay que tener en cuenta que era muy pequeña la mujer en cuestión era toda una anciana debería pasar ya de los 30 años 

Pidió permiso para sentarse, que mi abuela le concedió encantada

La conversación la recordaría mi abuela muchos años después, por eso la tengo tan clara 

El nombre no, por eso le llamaré, Carmen 

Carmen acababa de llegar de Argentina a donde regresaría tras un mes de vacaciones en casa de  unos familiares, su vida estaba en la capital bonaerense mi abuela le preguntó si tenía hijos, a lo que respondió que era señorita. Y, en la época de la que hablo eso lo decía todo 

Llegaron los acordes de un tango. Mi abuela dijo 

“Escuché música de su tierra”

Carmen sonrió y dijo 

“¿Le gusta el tango?”

“Me gusta y lo bailo muy bien, libre de una soberbia”

La verdad era una buena bailarina yo no heredé ese don

Carmen volvió hablar 

Yo bailé mi último tango hace cerca de 15 años fue el último no bailaré,jamás otro tango 

Mi abuela le dijo que nadie sabía lo que Dios le tenía reservado 

Carmen entonces contó su historia

Nieta de emigrantes españoles, había nacido en Buenos Aires, su padre era encargado de una empresa, y su madre se ocupaba de la casa y sus dos hermanos menores 

Ella, es decir Carmen iba a la universidad tampoco dijo a cual ni que estudiaba. Allí se hizo novia de Alfonso, el heredero de los jefes, bueno del jefe de su padre, una de las familias más ricas de la capital. Ya se conocían pero fue entonces cuando se hicieron novios. Su madre le dijo que era un error; los padres de Alfonso nunca aceptarían que su hijo casase con la hija de un empleado 

Lo cierto es que la familia de Alfonso la aceptó muy bien. La invitaban a todas sus fiestas 

Carmen quedó encinta, lo dijo muy bajito como si confesará un crimen

Cuando lo contó a sus padres la reprendieron, y le mandaron hablar con su novio y su familia.

Mi abuela interrumpió un momento para decir

“Claro como no le iban a reñir. “Sí celebraron Misa, sin estar ordenados”

Carmen prosiguió. La madre de Alfonso se mostró comprensible

Ojalá en el mundo todos los problemas fueran de ese cariz. Unos días y solucionado 

Carmen pensó en su pedida, en su boda

Cinco días más tarde. Alfonso la invitó al baile en el casino estaban también los padres del, al sonar un tango, Alfonso la sacó a bailar, mientras danzaban le dijo que ya su padre había hablado con un doctor amigo suyo que se ocuparía de todo. Carmen en su inocencia le dijo que aún faltaban meses 

Alfonso le aclaro que no iba nacer ningún niño

Lo abofeteó y salió corriendo. Sus padres la consolaron. Su padre se cambió de empresa, ella dejó la universidad, ella fue enviada a casa de su abuela en el campo donde alumbró a dos pequeños niño y niña. A los que sus abuelos maternos llevaron al orfanato o Inclusa, había que cuidar el nombre de la familia ella no pudo oponerse.

Mi abuela la ánimo, le dijo que confiará en la Virgen, que le pidiera por sus hijos, volvería a verlos si era la voluntad de Dios

Carmen confesó rezar todas las noches una Salve a La Virgen de Luján. Como mi abuela no conocía la advocación le regaló una estampa y a mí otra 

Pasaron los años, mi abuela falleció y yo me hice mayor debía andar por los veinte y algo. 

Llegaban noticias horribles de Argentina. De lo que no voy hablar 

Yo estaba en Bonilla en la calle de la Galera. Y se nos acercó una mujer de unos 50 o 60 años me había reconocido, preguntó por mi abuela, mi madre le dijo que había fallecido hacía un par de años 

Entonces Carmen, pues era ella, nos presentó a un hombre maduro, muy feo, como debe ser el hombre para ser hermoso

Era Alfonso su esposo 

Mi madre tan gentil les dio nuestras señas y los invitó a tomar café una tarde 

Llegaron los dos con unos pasteles riquísimos de la confitería del Cantón 

Contaron que habían salido de Argentina como pudieron al ver como se ponían las cosas salieron sin saber el Uno de la otra. El con los hijos que pensaba eran solo adoptivos, como su esposa Raquel fallecida hacía varios años; no había podido tener hijos. Adoptaron 2 hermanitos niño y niña 

Al salir de Argentina, Alfonso con sus hijos ya jóvenes adultos se instaló en Barcelona donde residía ahora 

Uno de sus hijos precisó un tratamiento especial, era ya por los años 80. Los médicos creyeron que sería necesario un trasplante de médula. Alfonso se hizo la prueba pero avisó de que no sería compatible pues eran adoptados. No era compatible, pero si era el papá el ADN, no mentía. Quién sí lo era, fue Carmen que trabajaba como limpiadora y se brindó como donante, y resultó ser la la mamá 

Alfonso y Carmen se abrazaron, lloraron. Carmen perdonó a Alfonso y se casaron en la catedral del mar.

Nos enseñaron una foto de la boda, Carmen bellísima con un traje sastre de color crema sin tocado, con un medallón con La Virgen de Luján y dos rosas en la mano 

El novio con un traje a rayas y una corbata roja

Luego mostraron la foto de otra boda. Hacía menos tiempo la novia iba de blanco, como una princesa era su hija Amelia el hijo Ricardo sería ordenado sacerdote con el permiso de Dios en cuatro meses 

Carmen nos contó que tanto Amelia como Ricardo le llamaban por su nombre Carmen; cosa lógica pues su madre había sido Raquel 

Yo, pregunté. ¿Y, su último tango?

Carmen sonrió. Que razón tenía tu abuela, cada día bailamos nuestro tango en casa en salones de baile. Y seguiremos si Dios quiere bailando en el Cielo.

Durante un tiempo se escribieron con mi madre. Una mano asesina puso fin a sus vidas en la tierra, a las suyas y a muchas más con un atentado criminal en un supermercado del Corte Inglés

Yo los imagino jóvenes danzando su tango en el Cielo sobre nubes de algodón.

Fin 




domingo, 5 de enero de 2025

El cofre

 El cofre 

Luis y Javier eran amigos desde hacía muchos años, pese a la diferencia de edad de nivel socio cultural de hecho Javier además de amigo de Luis es un encargado o directivo de una de sus empresas

Javier o D. Javier como le llaman sus empleados, está pronto a jubilarse, bueno le quedan 2 o 3 años está casado, divorciado, vuelto a casar, viudo y casado de nuevo. Es padre abuelo y bisabuelo 

Luis, o como suelen llamarle, D. Luis, es un empresario y financiero, fundador de muchas obras sociales, soltero se define a sí mismo como un joven de 80 años.

Javier y su familia, bueno su esposa y sus hijos, nietos y biznietos pequeños se alojaban muchas veces en la mansión de Luis 

Aquel día a Javier no le extrañó la invitación si no fuese porque no era tiempo de ningún tipo de vacación o asueto

Pronto lo supo

Luis le dijo que él, Javier y su familia tenían la mansión y todo lo que disponía en la misma a su disposición para hacer lo que estimes, yo voy a los EE.UU. a ver una de las empresas que tengo allí, no tengo herederos no voy a casarme, nadie se casaría conmigo por amor, salvo una vieja como yo, mi salud es excelente pero soy mortal, cuando muera el Estado se quedará con todo. Y, quiero evitarlo, tú eres para mí un hermano pequeño, casi un hijo por eso quiero que todo sea vuestro, sólo falta firmar, yo pagaré los costes de la herencia.

Javier escuchaba asombrado

De pronto reparó en un cofre de madera 

Oye Luis. De qué siglo es ese cofre 

Luis le dijo que fijo no lo sabía entre el XVII y el XVIII, la madera era de roble. Las llaves que lo abrían, estaban con las demás llaves en el mismo manojo. Pero no debes abrirlo, hacer lo sería el fin de nuestra amistad incluido tú contrato como directivo y los que tienen tus hijos y nietos…

Luis se marchó y Javier y señora se instalaron en la misma. La casa era de película asentada sobre una loma por un lado tenía vista a una cascada por otro frente a un inmenso huerto jardín que llegaba a la playa

Una mañana,llamaron a la puerta de servicio. Era “ el culebra”, un ex empleado que odiaba a Luis, había sido despedido justamente por negarse, a acatar las normas, amen de algún robo, ahora tolerado por Luis, vivía en una vieja cabaña

“El culebra”, pidió un vaso de agua y aprovechó para colocar se. Al rato estaba en el salón hablando con Javier, y en poco tiempo lo convenció de que debía abrir el cofre, para asegurar se de que no hubiera nada que al recibir él, los bienes de Luis lo metiesen en problemas le habló de acuerdos con narcos, con la mafia, que no tenía sentido si no tenía nada que ocultar querer, no sé abriera el cofre…

Javier lo abrió no había nada ni bueno ni malo, porque estaba vacío 

Regreso Luis, y a Javier se le escapó

Decir que le parecía una tontería tener un cofre cerrado, lo dijo sin querer 

Ya era tarde

Luis los echo fuera, los pequeños perdieron las becas en los colegios extranjeros pues las pagaba Luis, y dejó de hacerlo. Hubieron de dejar su casa pues era de la empresa para directivos y Luis no quería como directivo a un traidor. Por lastima le ofreció trabajar como basurero, él que sacaba y recolectaba la basura de los distintos departamentos de la fábrica donde había sido directivo, era aquello o ir al paro. Acepto, jamás recuperó la amistad de Luis. Después de conocer la historia no sé porque vino a mí mente; la historia de la caída de Adam y Eva. Miré al Cielo y dije

“Gracias, Tú en Verdad eres Bueno,un Amigo de Verdad”

Me pareció escuchar 

“Padre, Hermano, Esposo Amor”

Las personas a las que se lo conté me dijeron que fue el murmullo del viento 

Seguramente tengan razón. Porque El Viento es el Amor

Fin 

Una historia paralela al buen samaritano

 Una historia paralela al buen samaritano

Está historia está inspirada en la original. Sólo cambian algunas cosas porque es una historia paralela 

Aquí no hay un hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó 

La persona víctima de los ladrones en este caso tironeros de bolsos: es una señora. Doña Engracia Pérez de Rivadulla, esposa, madre y abuela ejemplar,Dama de todas las cofradías, presidenta de todas las mesas en que “se venden estampitas”

Doña Engracia pertenece a la clase media alta, por eso mira a los que considera porque lo son, de arriba abajo, no saluda a los pobres que piden a la puerta del templo, si alguna vez les da algo, más bien lo arroja

Con la señorita Claudia Prieto, la señora Doña Lucía Jiménez de Portoson,un caballero llamado D. Jaime y otras dos mujeres de clase obrera, una encima divorciada. Admitidas en el grupo por cabezonería del párroco D. Vicente 

El grupo se dedica a preparar las lecturas de las misas. Algo que a Doña Engracia y amigas del grupo les parece perder el tiempo porque lo conocen desde niñas…

Nuestra amiga está en contra de la acogida de inmigrantes, le importa un bledo que se ahoguen. Es más ni lo cree, insiste en que una persona que conoció su madre cuando era niña, niña la madre había emigrado a Francia como Dios manda con contrato y pasaporte. Todo él que intenta hacer le ver que la situación de los que vienen en pateras es distinta, ella sigue en sus trece; por cierto el inmigrante al que alude fue su abuelo materno 

Engracia está convencida de que todos los inmigrantes son delincuentes, si son musulmanes más criminales, y sus amigas de la parroquia piensan lo mismo 

Hay un joven musulmán que a veces pide a la puerta del templo, otras se ofrece en los supermercados para ayudar a cargar bolsas

Engracia no lo puede ver

El día que nos interesa. En la parroquia tenían adoración tras el Retiro espiritual, después era la reunión para preparar las lecturas

El Retiro empezaba a las 6 en punto 

Nuestra amiga iba caminando a toda prisa, cuando una pareja bien vestida se acercó con el pretexto de preguntarle por una calle, aprovecharon para arrebatarle el bolso como se resistió la arrojaron al suelo, y la dejaron magullada, sin bolso con la blusa rota 

A los pocos minutos paso cerca de donde estaba caída y medio inconsciente, Doña Lucía que la vio y la reconoció, hasta la encomendó al Padre Pío. No se acercó pues lo primero es lo primero y a las 6 empezaba el Retiro.Entre Engracia y el Retiro seguido de la adoración. Ganaba el Retiro, bueno Lucía decía entre Dios Nuestro Señor y Engracia,. gana Nuestro Señor. Se lo decía así misma 

Engracia seguía tirada

Dos minutos más tarde como un bólido paso la señorita Claudia, que hizo lo mismo que Lucía por las mismas razones, sólo que en lugar de encomendarla al Padre Pío lo hizo a Santa Rita 

Cuando había pasado más de media hora. Apareció el joven musulmán iba en una especie de camioneta que le habían prestado para que pudiese hacer algunos trabajos como repartidor

Había terminado su jornada, iba a clase de castellano y geografía, quería prepararse para adoptar la nacionalidad española

Ver a Engracia cuyo nombre no conocía si sus desprecios y hasta algún insulto. Verla detener su vehículo hacerle algunas curas, en su patria era médico cirujano de los buenos, con ayuda de un viandante la montó en su vehículo no se atrevió a llevar la a un centro de salud, además no tenía rupturas, ni nada grave; la llevó a la pensión donde el y otros dos compatriotas se alojaban,la patrona la señora Obdulia una buena mujer se ganaba la vida alquilando habitaciones, era una madre para todos

Acogió a Engracia y se negó aceptar los 20 euros que el joven le quería dar por las molestias. Cuando Engracia abrió los ojos le hizo beber un caldo y le contó lo sucedido, que ya Engracia sabía en parte pues nunca estuvo inconsciente del todo. La señora Obdulia llamó a los servicios médicos que mandaron una ambulancia para trasladar la al Centro de salud

Cuando recibió el alta y tanto Lucía como Claudia le contaron sus versiones. Prometió una vela al Padre Pío y otra a Santa Rita, por librar la del moro y de la bruja

La verdad es que sin ellos sobre todo sin el moro teniendo en cuenta que era diciembre y estaban a (-6) caída en una bajada, es posible que su vida hubiese corrido peligro o no.Dios sabe 

Ahora en esta historia tomando de plantilla la original

Cuál de las tres personas que vieron a Doña Engracia herida se portaron como cristianos, fueron su prójimo. Doña Lucia, la señorita Claudia, el joven islámico. Y, una vez sabido ya sabes lo que nos dice Jesús que hagamos lo mismo.

lunes, 23 de diciembre de 2024

El trapero

 

El trapero 

Había llegado el otoño, el astro Rey lucia con menos fuerza, los caminos aparecían tapizados por las hojas caídas de los árboles

Se escuchaba el mugir de las vacas en los establos y de las que pacían fuera; ladridos, maullidos, balidos y cacareos. Miles de voces proclamaban que la aldea estaba viva 

El trapero, chamarilero o buhonero, logró hacer avanzar su carromato por los caminos enlodados y mal empedradados. Llamados en Galicia, “corredoiras”

En un mal castellano anuncio que vendía cosas maravillosas y compraba cualquier cosa no importaba su estado.

Mujeres, mozas y niños que estaban cerca con los animales se acercaron a ver y si acaso tratar de comprar o vender algo 

Se acerco también un joven matrimonio con cuatro pequeños vestidos limpia pero pobremente

 El cuerpo de la joven madre mostraba que pronto traería otra vida al mundo 

Los pequeños dos niños y 2 niñas subieron al carromato. Sus ojos infantiles se extasiaban ante aquellas telas de seda brillante, todo tipo de colores. Pero sobre todo los juguetes muñecos que lloraban, coches que andaban, carruseles de caballos, carros con vacas o bueyes que se movían, haciendo girar una pequeña llave o frotandolas en el suelo. Era un mundo mágico 

El padre y esposo un campesino fuerte llegó con dos sacos

Esté contiene un poco de maíz y huevos. Es para sus niños 

El otro contiene trigo y carne de cerdo salada, este es para vender si llegamos a un acuerdo. El del maíz es un regalo. Yo siento no poder comprar le nada 

Llegaron al acuerdo 

De pronto apareció la niña más pequeña y subió al carromato 

Sus ojos se quedaron atrapados de los juguetes 

¿Te gustan?

Mucho Señor 

Pues tienes mi palabra de honor de que si tienes 25 pesetas de plata. Todo lo que hay en el carromato es tuyo 

La pequeña abrió la mano y mostró la moneda

El honrado trapero iba empezar a entregar le, lo que había comprado

Primero los juguetes, ropa 

El joven papá se dió cuenta y lo detuvo en seco

Qué hace dejé eso que vale más y no precisamos

Entonces bajo a la niña que armó una pequeña pataleta que calmo con un pequeño azote 

Señor, dijo él trapero, di mi palabra de honor 

¿Su palabra a una mocosa, una niña?

Si lo permitiese yo sería un ladrón.

Vaya en paz, que Dios lo acompañe 

El trapero se marchó 

E Indalecio que así se llamaba el joven papá 

Fue buscar a la pequeña que se llamaba Teresita para consolarla, pero no le pidió perdón por el merecido azote 

Teresita hija, ese hombre precisaba esas cosas para vender y dar de comer a su familia, para que quieres animales de juguete si los tienes de verdad, para que una muñeca o un muñeco que llora si pronto Dios te regalará un hermanito o hermanita que llorará 

Tienes razón papá dijo la niña abrazando a su padre 

Hija. ¿De dónde sacaste la moneda?.Dame la

No puedo la comi

Cómo 

La niña entregó un envoltorio de papel de plata

Las 25 pesetas eran una chocolatina

Menos mal. Gracias Santa María. El pobre trapero pudo perder lo todo por una moneda de chocolate

La pequeña no lo olvidaría nunca 

Si alguien quiere saber el origen de la moneda. Se la trajerá su padrino de Barcelona.

Fin 

Títeres

 Títeres. Relato 

A Vicente le encantaba estar con su abuelo. Sobre todo ir a los teatrillos.

Un día teniendo él 5 años habían visto un teatro de marionetas 

Su abuelo D. Ricardo le había dicho que existían personas iguales a las marionetas 

Vicente que ahora tenía 7 años, todo un caballero lo recordaba muy bien 

Por eso estaba disfrutando a tope en aquel teatrillo, los muñecos actores se movían libremente no los manejaba una mano misteriosa 

Abuelo, abuelo. Que alegría te fijas son libres 

D. Ricardo sonrió lo tomó de la mano, y salieron fuera, ya en la calle.Se dirigieron a una entrada que conocía D. Ricardo y después de subir muchas escaleras; abrieron una puerta y allí Vicente pudo comprobar como unos hombres mediante hilos, manejaban los títeres o marionetas que había creído libres.

Pobres, exclamó el niño no son libres, y no lo saben

No, Vicente estos son solo muñecos 

Lo malo es que hay personas que son manejadas por hilos invisibles, el hilo del poder, del dinero etc.

Estas personas se creen libres pero van contra sí mismos, por un poco de poder, dinero etc.

Lo peor es que se creen libres, y cuando les fallan los hilos que los manejan su vida pierde todo sentido

Y, todos podemos convertirnos en títeres 

Hemos de tener cuidado 

¿Cuidado?.Pregunto Vicente 

Sí no dejando nos manejen más hilos, mejor dicho que solo nos manejen el Hilo de La Voluntad de Dios 

¿Cómo se hace eso abuelo?

Muy fácil obedeciendo le sólo a Él

¿No hay que obedecer a los papás, maestros?

Si, e incluyo a los gobernantes, cuando lo que mandan no es lo que Dios prohíbe, o nos prohíben lo que Dios manda 

Hay un hombre un judío que lo vivió lo vive en plenitud 

¿Judío abuelo,?

Si judío se llama Jesús,a quien vas a recibir dentro de poco por vez primera

Jesús sólo se dejó y deja llevar por La Voluntad de su Padre Dios 

Qué le pasó a Jesús, abuelo 

Lo crucificaron pero Dios su Papá lo Resucitó.

Fin

viernes, 22 de noviembre de 2024

La tienda 2

 La tienda 2

Sigue de La tienda 

Rosalía agradeció y salió con los ojos húmedos.

Le gustaría poder comprar allí más veces, pero sabía que no era su lugar 

Cuando fue pagar al día siguiente, el tendedero le dijo que estaba equivocada, no quedará a deber nada.

"Es más añadió D. Felix, soy yo quien está en deuda con usted, discúlpeme se me olvidó su pedido el queso y el jamón y una botella de aceite,se lo preparo enseguida y se lo mando por un mozo.

Rosalía no entendía nada

Se lo comento a la señora Pura, cuando fue hacer su compra de siempre 

Pura conocía a Felix y a Blas su hijo

"Es un buen hombre, y lo mismo digo de su hijo Blas. Son de mi pueblo, Felix se casó con Elena una joven modista, con la que me unía una fuerte amistad desde niñas, al poco de casar emigraron a Cuba. Que por cierto anda medio revuelta, entre nosotras ese chico, el barbudo y sus amigos, Fidel Castro, no me gustan nada. Ojalá no destruyan ese país tan hermoso. Y volviendo a Felix, Blas el hijo nació allí en la misma Habana, Elena falleció en el parto, y cuando el pequeño tendría unos cinco años volvieron para España, con lo que había ganado y ahorrado abrieron el Ultramarinos

Yo, dijo Rosalía, Pura, tú lo sabes estoy muy agradecida contigo, pero me gustaría alguna vez comprar en el Ultramarinos, como gratitud 

Hazlo, dijo Pura, debes hacer lo, comprar alguna cosilla, y si puedes ahorrar un poquito una vez al año hacer le una compra mayor, solo si puedes, pero lo más importante es que hables de su amabilidad, de la calidad de sus productos.

A las ocho de la noche todos los establecimientos cerraban

Pura y Felix, coincidían en la iglesia en el Rosario 

"Buenas noches Felix, me ha soplado un ángel que Cristo fue a tu tienda, menudo cliente, él mejor de todos 

No te quejes Pura, en la tuya compra todos los días 

Vamos entrar, hoy me toca dirigir lo a mi"

Ambos entran en el templo.

El Papa Francisco si hubiera estado allí habría dicho que eran dos santos de La Puerta de al lado.

Fin

La tienda

 La tienda. Relatos

En el barrio, calle, barrio; o como quieran ustedes llamarlo.

Había 2 tiendas. Una era una tienda familiar, un colmado, también llamado abacería. Era conocida como la "tienda de la señora Pura", también conocida como la viuda. Pura era una mujer viuda con un hijo

Vestida siempre de negro. Allí compraban lo que precisaban los vecinos más pobres.

La señora Pura, quería a sus clientes eran como la extensión de su familia, les aconsejaba sobre los productos que podían comprar de acuerdo a su economía.

Cuando alguno de ellos atravesaba una situación difícil, ella de manera disimulada, "pesaba mal el queso etc" Es decir en lugar de 100gms, les daba 300, y les cobraba cuando lo hacía los 100 gramos pedidos, lo mismo hacía con el jamón, con el aceite que entonces se solía comprar a granel

La mayoría pagaba a la semana, quincena, mes. Es decir según cobraban sus sueldos. Ella tenía lo de cada casa anotado en una libreta, si no podían pagar los atendía igual, incluso tachaba algunas deudas como si ya estuviese pagado. No solo hacía eso, se preocupaba de sus vidas los visitaba si estaban enfermos allí dejaban sus llaves, los niños merendaban en la trastienda cuando salían del colegio en compañía de Javier el hijo de la señora Pura.

La otra tienda era un ultramarinos

"Felix Blas", lo regentaban dos hombres, el padre D. Felix, y su hijo D. Blas, con algunos empleados.

En "Felix Blas". Había todo lo que uno pudiera imaginar, los mejores quesos, jamones, aceite, que naturalmente no era a granel.

Allí compraban las familias pudientes que solían mandar a sus chicas de servicio, salvo cuando era para hacer una gran compra, entonces iban en persona, y luego los mozos de reparto se lo llevaban al domicilio

También pagaban salvo cosas pequeñas a fin de mes, no porque no pudiesen. Si no por lo contrario salvo excepciones. Ni que decir tiene que estos no dejaban sus llaves

Además de la clientela descrita compraban también los que tenían hospedajes, abacerías como la de la señora Pura.

Uno de los muchos vecinos del barrio era Juan Luis, que trabajaba como mozo de almacén en unos almacenes de ropa, estaba casado y tenía 7 hijos, su mujer ayudaba a la economía familiar trabajando por horas en casas, es decir como asistenta.

Todo era poco para sacar su familia adelante

La familia de Juan Luis. Compraba en la tienda de."La viuda"

Rosalía la mujer de Juan Luis, a veces pagaba poco a poco, los gastos que tenía en la tienda de la señora Pura. Y la señora Pura, muchas veces reducía gastos y borraba lo que dejaba pendiente para la próxima semana.

Ahora Rosalía estaba de nuevo encinta, había tenido que dejar sus trabajos pues el médico había recomendado reposo, y alimentación fuerte, merienda con jamón, queso de oveja, él que estaba en aceite etc.

Aquellos productos eran muy caros, Pura no los tenía en su tienda no traía artículos que sus clientes no podrían comprar.

Así pues le aconsejo a Rosalía que fuese al ultramarinos a Felix Blas, allí si tenían de todo

Rosalía estaba segura de que la echarían fuera.

Pero se decidió con mucho miedo y fue 

La atendió D. Felix, quien tras saludar la, como a cualquiera de sus clientes, le pregunto, que deseaba, en que podía, ayudarla

Rosalía temblando le contó lo que le pasaba, lo que precisaban.

D. Felix, tras felicitar la por la pronta visita de la cigüeña. Le mostró el queso que precisaban, corto un buen pedazo y lo puso en la báscula, cálculo el precio

Rosalía había visto lo que marcaba la balanza y el precio, temblaba por dentro no podría pagar lo, era más de medio kilo, 35 pesetas, eso no lo podía pagar; no lo ganaba su marido al día. Ella en las casas, menos

D. Felix seguía enfrascado, envolvió el queso y fue por unos huesos de jamón, un jamón del que cortó varias lonchas gruesas

Aquí tiene son 5 pesetas, si no dispone ahora del dinero llévelo igual, ya lo pagará

D. Felix, dijo Rosalía, el queso solo ya vale más de las cinco pesetas y además añadió usted el jamón que no pedí.

No está correcto, dijo D. Felix, el precio está mal, se cambió la etiqueta por error, el jamón va incluido con el queso. Este queso hay que comer lo acompañado de jamón para que siente bien.

Rosalía no tenía las cinco pesetas, solo tenía tres

D. Felix anotó en una libreta que, Doña Rosalía había quedado a deber 2 pesetas. Luego le rogó que por favor le esperara un momento, y regreso con dos tabletas de chocolate con leche, marca "la vaca", tomo un buen puñado de galletas de una caja alta, esto es. Un cariño para sus niños.

Continua La Tienda 2